Verano

Nuria Navajas: "No me gustaría que mis hijas se dedicasen a la política"

La mujer del presidente de la Región, Pedro Antonio Sánchez, habla de cómo es su marido y de los cambios vividos en el año que lleva en el Gobierno - Profesora de profesión, ejerce en el colegio 'La Milagrosa' de Totana

10.07.2016 | 11:53
Nuria Navajas: "No me gustaría que mis hijas se dedicasen a la política"

Profesora en el colegio La Milagrosa de Totana y esposa de Pedro Antonio Sánchez. «Es fundamental estar bien formado académicamente, pero más importante aún es ser una persona buena, responsable, trabajadora, honesta, con empatía, servicial y generosa». Así lo cree la 'primera dama' de la Región.

«Siempre he tenido claro que me quería dedicar a la enseñanza. De pequeña jugaba siempre a las maestras con mis hermanas. Me gustaba mucho el colegio. Lo tenía claro. Nunca me he planteado ser otra cosa. Volvería a elegir la misma profesión», asegura Nuria Navajas (malagueña de Antequera y licenciada en Filología Inglesa) que sigue trabajando como profesora en colegio 'La Milagrosa' de Totana, aunque desde 2015 su esposo es presidente de la Región.

No debe ser fácil ejercer como profesora, ama de casa, madre y esposa del máximo representante de esta Comunidad Autónoma, ¿cómo lo hace?

Lo hago como cualquier otra mujer. Todas conciliamos las distintas facetas que nos supone ser mujeres de la mejor forma que sabemos. Lo menos fácil, pero a su vez lo más maravilloso y gratificante es, sin duda, ejercer de madre.

Este mes de julio se cumple un año desde que Pedro Antonio fue nombrado presidente de la Comunidad Autónoma. Como esposa, ¿qué balance hace del tiempo transcurrido?

Ha sido un año muy intenso, de mucho trabajo e ilusión por hacer cosas.

¿Ha supuesto mucho en sus vidas el cambio de domicilio desde Puerto Lumbreras hasta la capital de la Región?

Todo cambio conlleva un periodo de adaptación. Hemos intentado que sea fácil para nuestras hijas, porque a nosotros nos ha cambiado menos nuestro día a día. Yo continúo trabajando en Totana. Estamos muy bien en Murcia, pero es verdad que echamos de menos Puerto Lumbreras. Nuestra familia se ha creado y ha crecido allí. Nuestro pueblo sigue siendo El Puerto y esto es una etapa circunstancial.

Entrando un poco en lo privado y con la intención de conocer su historia con Pedro Antonio: ¿cómo, cuándo y dónde se conocieron? ¿Tardó mucho tiempo en conquistarla?

Nos conocimos en Granada, cuando éramos universitarios. Teníamos en común amigos de Antequera. Empezamos a salir en el 98 y no fue fácil. Cuando nos conocimos en junio, yo ya tenía los billetes para irme a Holanda en septiembre a hacer mi último curso de Filología. Así que los dos pensamos que aquello no tendría mucho recorrido. Y por aquí vamos.

¿Cómo era Pedro Antonio por aquel entonces y qué fue lo que más le fascinó de él?

No ha cambiado mucho desde entonces. En la Universidad ya estaba implicado en todo. Fue representante de alumnos, fundador de la Asociación Granadina de Estudiantes Murcianos, estaba en Nuevas Generaciones y era y es una persona muy divertida, algo que para nada tiene que ver con la imagen que yo veo de él en la prensa. Es muy detallista, inteligente y cariñoso.

¿En algún momento se plantearon quedarse a vivir en tierras de Andalucía, lo que, posiblemente, hubiera cambiado la historia de esta Región?

Nunca nos planteamos vivir en Andalucía porque no dio tiempo. Cuando volví de Holanda, a él le llamaron para ser director general de Juventud y entonces se vino a Murcia. Yo ya había acabado la carrera y me fui a Antequera. Como a pesar de la distancia la relación continuó, a finales de 2000 decidí venirme yo también.

Cuando le dijo que quería dedicarse a la política, ¿cuál fue su respuesta?

Nunca me lo dijo. Era obvio que quisiera dedicarse a lo que tanto le gustaba y para lo que se estaba formando. Me quedó bastante claro la primera vez que fui a Puerto Lumbreras, el primer año que empezamos a salir. Yo conducía y lo traje a su pueblo a dar un mitin en el centro cívico. No lo olvidaré. Ese fue mi primer mitin. Jamás antes había estado en ninguno y me impresionó mucho verlo. Lo hizo bastante bien.

¿En algún momento de aquella feliz juventud le insinuó que le gustaría llegar a ser presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia?

Jamás. Estaba ilusionadísimo cuando le aceptaron para hacer las prácticas con Antonio Gómez Fayrén en Presidencia. Eso ya fue para él un sueño. Llegar a ser presidente de tu Comunidad Autónoma es algo que nadie se imagina con 20 años.

¿Cómo es Pedro Antonio en casa? Me refiero a si colabora en las tareas domésticas, hace la compra, se interesa por la subida o bajada de precios, etc..

Por cuestión de tiempo, colabora menos de lo que a él y a mí nos gustaría. Es buen cocinero, mejor que yo, y está al día de las cuestiones domésticas. Donde le pondría sobresaliente es en la faceta de padre.

¿Es una persona detallista y original, es decir, se acuerda de las onomásticas, cumpleaños, aniversarios más significativos en la familia, sobre todo?

Muy detallista y original en los detalles también. Desde el momento del desayuno ya lo veo felicitando cumpleaños y onomásticas a sus amigos y conocidos. No se le suelen pasar.

¿Alguna de sus dos hijas, Cristina o Rocío, ha insinuado seguir los pasos del padre?

Son pequeñas para saberlo y tienen una edad en la que, como muchos niños, quieren dedicarse a lo mismo que sus padres. Le confieso que no me gustaría, aunque lo que sí tengo claro es que me gustaría que se dedicasen a lo que les vaya a hacer felices, aunque sea la política.

Hablando de su ámbito profesional, ¿cómo cree que la ven sus alumnos?

Según a quién le preguntemos. Lo que sí sé es cómo los veo yo a ellos. Para un profesor, sus alumnos son una fuente de aprendizaje. Son retos, desafíos, personas que se convierten en parte de ti, que te hacen mejor persona y mejor profesional. La vocación y la motivación son las claves.

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