Homenaje

El viaje de una guitarra huérfana

El creativo cartagenero Jorge Martínez recorre 34.000 kilómetros para poner el último instrumento de Paco de Lucía en manos de artistas que siguen su estela

05.07.2016 | 09:17
La ´maestro´ en Copacabana, Río de Janerio.

Un día, mientras jugaba al fútbol en la playa con su hijo pequeño, Paco de Lucía se sintió mal y pidió a su mujer, Gabriela Canseco, que le llevara al hospital donde moría de un infarto algunas horas después. Paco de Lucía era, es, uno de los artistas más grandes de la historia contemporánea de España y su memoria y su trabajo influye e inspira a numerosos músicos.

Un ataque al corazón se llevó demasiado pronto –con solo 66 años– al mítico guitarrista, que se dejó muchos proyectos por hacer, muchas historias por contar a través de las cuerdas de su instrumento. Entre ellos, subir a las tablas una nueva guitarra, la ´maestro´, que él mismo diseñó junto a su amigo el lutier Toni Morales, y que el maestro del instrumento no pudo ver siquiera terminada.

Era, esa guitarra, por su historia, sus ´padres´ y sus propias características, demasiado grande como para que su latido musical quedase encerrado para siempre en el estuche. Por eso, el creativo cartagenero Jorge Martínez, junto con el productor Javier Limón, se ha embarcado en una aventura llamada La guitarra vuela, soñando a Paco de Lucía, una producción que refleja el viaje de cuarenta días que hizo el instrumento huérfano de Paco de Lucía desde España hasta Estados Unidos, pasando por Portugal, Cuba o Brasil, para que sus cuerdas vibrasen bajo los rasgueos de artistas como Alejandro Sanz, Caetano Veloso o Carlinhos Brown.

Así, la ´maestro´ ha viajado por algunos de los lugares que más han marcado musicalmente a Paco de Lucía y a su música y, como una extensión de su alma, ha visitado nueve países para ser tocada por los más grandes guitarristas y acompañar a las mejores voces, una aventura que el murciano, junto al equipo que ha trabajado en esta idea, se encargó de recoger.

«Lo bonito era homenajear la figura de Paco de Lucía a través de su guitarra y conseguir que grandes artistas se unieran a través del instrumento. Gabriela Canseco, la mujer de Paco, nos dijo que esa guitarra estaba sola y triste, y vimos que la historia tenía los elementos necesarios para que el proyecto fuera hermoso», explica a esta Redacción Jorge Martínez. El creativo ha participado en este proyecto «porque es algo mágico convertir una idea que parece compleja en el papel en una realidad en la que todo el mundo, desde la productora, que es murciana, hasta los artistas internacionales, se ha involucrado.

«Este trabajo ayuda a descubrir y entender el nivel de impacto que tiene Paco en la música internacional, y eso lo han demostrado las personas que han colaborado. Hemos visto el grado de emoción y el profundo respeto que sienten por la trayectoria de Paco, uno de los mayores genios de la historia de la música en nuestro país», añade el Cartagenero.

Seguir los pasos del maestro
A Jorge Martínez y a Javier Limón, que han trabajado mano a mano en la dirección y el guion de este proyecto, se les ocurrió, en colaboración con Iberia, compañía que cumple 70 años de su primer vuelo a Latinoamérica, que lo ideal era que fuese el instrumento el que siguiera la misma ruta que influyó a De Lucía para ampliar los límites del flamenco: el jazz de EEUU, el ritmo de Cuba y las armonías de Brasil.
Alain Pérez, Muñequito de Matanzas, Chabuco, Rubén y Julieta Rada, Julio Cobelli, Lobo Núñez, Guing, Alejandro Sanz... incluso músicos callejeros toman la ´maestro´ entre sus manos durante el viaje.

«Cuando sabían que la guitarra era de Paco, todo el mundo se emocionaba y entendía que en sus manos estábamos poniendo algo más que una guitarra bien construida», cuenta Martínez, que opina que el proyecto «tiene todos los ingredientes para hacer de él algo que se recordará toda la vida».
Trece ciudades de nueve países iberoamericanos y más de 34.000 kilómetros pasan por delante del espectador en poco más de una hora de metraje, que ha requerido cerca de año y medio para su realización y que ha contado con la colaboración de la familia del artista.

Mapa trazado a latidos
«Tenemos material para hacer 37 películas como esta y, aún así, se me ocurren otros 120 países donde podríamos haber ido; hemos cogido los que nos han salido del corazón», ha dicho Limón, el otro padre del proyecto junto a Jorge Martínez.

El resultado es un contenido que tiene un importante elemento «educativo», pues permite descubrir la interrelación entre el flamenco y los folclores musicales de lugares como México, Bogotá, Montevideo, Buenos Aires...

El objetivo, afirman, era «estar a la altura del legado de Paco de Lucía», así que nada mejor que «estrenar esta película en el cielo», concretamente, en los vuelos de Iberia que viajan a América y, próximamente, antes de su desembarco en salas, también a Shanghái, Johannesburgo y Tokio.

Un disco completa la aventura
Junto con el documental, y de la mano de Universal, se editará un disco con su banda sonora, en el que se incluyen los temas musicales tocados por los artistas que han participado en el proyecto. Una selección de canciones, algunas inéditas, y otras que forman parte ya de la historia de la música, interpretadas con un solo instrumento, el único capaz de traer a la vida el espíritu de Paco de Lucía.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine