Entrevista
Ilustrador 

Emilio Urberuaga: "El mundo digital es estupendo, pero a mí me gusta mancharme las manos"

27.03.2016 | 04:00
Urberuaga sigue apostando por el papel.

Puso imagen a uno de los personajes más famosos de la literatura infantil española y convirtió en trazos a Manolito Gafotas, el niño travieso inventado por Elvira Lindo.

No tiene móvil pero no reniega de la tecnología. El 'padre' de Manolito Gafotas y Premio Nacional de Ilustración (2011) Emilio Urberuaga analiza la crisis del papel, la necesidad de la cultura en este país y la libertad de un oficio como el suyo que da vida a los personajes de los cuentos infantiles.

¿Es la infancia un lugar al que durante todo la vida intentamos regresar?

No sé los demás, pero desde luego yo sí. Existe una frase que dice que «no hay más patria que la infancia». No sé si volver, pero sí volver a ser. Volver no tiene sentido, pero volver a ser sí porque la infancia es la arcadia. No tienes preocupaciones, sólo piensas en jugar a saltar el burro, dónde ir a correr al día siguiente? La sensación de ligereza que tienes cuando eres niño no la vuelves a tener en la vida. Cuando eres niño crees que puedes volar cuando vas corriendo, eso no regresa?

¿Y vamos buscando esa sensación a lo largo de toda la vida?

No, buscando no, porque sé que es irrecuperable. Puedo dar saltos, pero la sensación de que el mundo es para ti no se vuelve a tener.

No obstante, ha dicho que la ilustración le permite una libertad que no esperaba.

Sí, es verdad. Pero era comparándola con el ámbito de la pintura. La ilustración en el ámbito infantil te permite una gran libertad de técnicas, que no de contenidos, que es más relativa. Pero de técnicas sí, de enfocar cualquier giro plástico, utilizar acrílico, lápiz... En cuanto a técnica te permite una libertad muy grande que es de agradecer.

¿Y de temas por qué no?

Porque hay determinados temas que nos puedes tratar, no porque los niños sean tontos, sino por los referentes que tenemos los demás. El que se dedica a trabajar para los adultos se dirige a un mundo que tienen un 'background' muy cercano al suyo. Si haces guiños literarios o de cualquier tipo, sabes que lo van a entender. Cuando te diriges a un ser humano de cuatro años no ha llegado a ello. Puedo meter un guiño a Malévich que un niño no va a comprender, aunque pasados los años, cuando ese pequeño vaya a un museo diga: «Esto me suena, ya lo he visto en un libro que hizo el tonto este».

El director de El País ha sentenciado la muerte del papel, ¿usted cree que esto será así?

El papel no va a desaparecer. En prensa seguramente desaparecerá porque hablamos de cuestiones puramente económicas. Si puedo acceder a toda la prensa a través de la red no voy a comprar un periódico en papel.

Pero con los libros pasa lo mismo.

Sí, pero el libro tiene más calado, porque el periódico es inmediato y muere. El papel, al menos en los libros, no va a desaparecer. El libro te permite esa reflexión, al repasarlo, al volver a leerlo?

¿Cómo se vive este cambio hacia la digitalización en el sector de la ilustración infantil?

A mi me da igual, sea en soporte papel, en una plancha de plástico, un trozo de cristal, todo esto habrá que dotarlo de contenido. Este tema no me angustia. No obstante, siempre habrá alguien que querrá el papel. Yo no he entrado en el mundo digital porque no me interesa, y no porque crea que sea malo o no me guste. Me parece estupendo, pero a mí me gusta mancharme las manos, me gusta disfrutar, pelearme con las ilustraciones. No practico deportes de riesgo pero por lo menos me enfrento al papel en blanco que me encanta. Yo trabajo en papel, luego que lo impriman en lo que quieran. Yo trabajo como trabajo porque fundamentalmente me lo paso bien y si no me lo voy a pasar bien no me interesa. La gente se piensa que como no tengo móvil estoy en contra de la tecnología. No, yo tomo decisiones, yo quiero hacer esto, es una decisión personal, decido que no quiero que me localicen si no quiero.

Dejando de lado el mundo digital, ¿qué ha aportado el personaje de Manolito Gafotas a la literatura infantil?

Creo que Manolito es un héroe doméstico, está con los pies en la tierra, es muy cercano y lo adoro.

Su trabajo tiene más proyección en países como Japón, ¿cuál es su diagnóstico para la ilustración infantil en España?

Bueno, esto se lo han inventado. Es verdad que hace unos años los japoneses me compraron obras para el Chihiro Art Museum de Tokio y soy el único ilustrador español en ese museo, pero eso es puro azar.

Pero sí es cierto que hay más interés por la ilustración en este país que en España.

De eso no hay duda. En Corea del Sur, que debe ser como España, no sé la cantidad de libros publicados que tengo- Compran a espuertas. Y en Japón también.

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