Búsqueda íntima de lo singular

El Bellas Artes de Murcia inaugura una exposición de setenta piezas de José González Marcos

06.11.2015 | 13:56

El Museo de Bellas Artes de Murcia acoge desde ayer setenta piezas de escayola, barro, bronce y piedra del escultor José González Marcos, fallecido el pasado año. Esta muestra antológica, que se puede visitar hasta el 10 de enero, se centra en la figura femenina, analizada y estudiada por el creador murciano en diferentes formas y actitudes, como recordó ayer la consejería de Cultura en una nota de prensa. José González Marcos (1940-2014). Paisaje humano es el título de la muestra, que presentaron ayer la consejera Noelia Arroyo, acompañada del gerente de la Fundación Cajamurcia, Pascual Martínez; el director de la Academia de Bellas Artes de Murcia, Francisco Marín –ambas entidades colaboran en la muestra–, y la comisaria del proyecto, la escultora Lola Arcas.

La exposición de González Marcos está dividida por etapas, desde los años 60, pasando por los 70, 80 y los últimos proyectos que el escultor realizó. Las piezas son en su mayoría de pequeño formato, excepto dos que corresponden a sus últimos trabajos, Equilibrista y Niño en la acequia, que son más grandes.

Para Arroyo, de igual modo que se apoya a los jóvenes artistas que inician su carrera, «también merecen ser recordados autores de larga trayectoria como José González Moreno por la calidad de su obra».

La escultora Lola Arcas, compañera de vida de González Marcos durante años, recordó la gran personalidad del creador. «Vivía totalmente a su aire, muy alejado de lo que podía ser considerado, convencionalmente, correcto. Pepe decidió vivir en su taller, hacer su obra y mantenerla casi en un ámbito de privacidad, que hoy se va a romper de una forma definitiva, mostrándola a la sociedad murciana», explicó.

Ya de niño, González Marcos modelaba figuras con el barro de las acequias. A los diez años entró como aprendiz en el obrador de su tío, el escultor Juan González Moreno. Pasó también durante esos años por la Escuela de Artes y Oficios de Murcia y ganó, con su obra Mujer, el Premio Nacional Salzillo de Escultura. En 1967, el escultor realizó su primera exposición individual en el Casino de Cieza. En la década de los 70 desarrolló en su obra una intensa y nueva actitud, evolucionando hacia formas más íntimas y llenas de erotismo.

Desnudos que se reúnen en esta muestra bajo el nombre de Nudos y Ovillos y tras los que el escultor evolucionó hacia esculturas estilizadas y verticales en las que continuó huyendo de los cánones en los que se inició y buscando la singularidad, una escultura diferente dentro de la figuración.

Enemigo de normas y horarios, el aislamiento también formó parte de la singularidad de este creador que logró, a pesar de crecer bajo el clasicismo mediterráneo de González Moreno, desarrollar un lenguaje único y personal y de gran calidad.

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