Literatura
Javier Moreno, escritor 

"No quiero ser profeta en las novelas, pero a veces la vida te acaba dando la razón"

El escritor murciano Javier Moreno presenta el sábado 'Acontecimiento' en el espacio AB9 de Murcia

05.11.2015 | 11:02
El autor de Acontecimiento, Javier Moreno.

Escritor. Un publicista de éxito recibe el encargo de su jefe de convertirse en el community manager de un conocido terrorista que asesta balazos en la rodilla derecha de políticos y empresarios. Su mujer, además, le ruega que se busque una amante. Este es el pequeño resumen de Acontecimiento, la nueva novela de Javier Moreno.

Las formas en que la tecnología ha alterado nuestra percepción y han redefinido nuestra forma de concebir el sexo y la intimidad, el terrorismo como 'trending topic', en definitiva, la vida contemporánea vista con los ojos de Javier Moreno (Murcia, 1972) conforman Acontecimiento (Editorial Salto de Página). Este profesor de Matemáticas en un instituto de Madrid, quien ya sorprendió con sus anteriores novelas, sobre todo, con Alma (2011) y con 2020 (2013), regresa con esta novela, que presentará el próximo sábado en Murcia acompañado por el escritor Leonardo Cano.

Definía Alma como una autobiografía y 2020 como un manual de la estupidez humana, ¿qué sería Acontecimiento?
Sería una panoplia de los deseos, sociales e individuales; un compendio del deseo personal y colectivo.
También la han definido como una novela 'de cirugía social', ¿ha hurgado mucho en la herida?
Bueno, me va la marcha y sí me adentro en las heridas; me gusta explorar los caminos a veces un poco dolorosos del individuo y de la sociedad; la literatura tiene muchas cosas que aportar, porque puede tratar temas y decir cosas que no se atreven a decir los medios de comunicación.

De hecho, ha dicho en ocasiones que escribe para analizar la realidad, ¿nunca quiso ser periodista?
Habría sido demasiado literato y mal periodista. Cada uno debe estar en el sitio que le corresponde; me interesa la actualidad política y social, pero siempre con cierta distancia... Hay periodistas que se dedican a la literatura sin mucho acierto y los escritores no deben inmiscuirse en la actualidad si no es desde la distancia y para darle permanencia en el tiempo a ciertos acontecimientos a través de la literatura.
En su novela Urdazi, con z, es un terrorista....
Con z, con z... Es un nombre con ciertas resonancias que sonaba bien, pero, por supuesto, su perfil no se parece al presentador de los telediarios.

Analizando la realidad, no se podían quedar fuera las redes sociales, ¿no?
Claro, han cambiado nuestra forma de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos; nos confesamos en Facebook, y Twitter se empieza a solapar como medio de información con los medios habituales. No hay más remedio que hablar de las redes sociales si escribes una novela ambientada en la actualidad. No sé si son buenas o malas, pero no se pueden omitir en una novela de nuestro tiempo; sería inverosímil que un personaje no utilizara whatsapp o facebook, aunque yo aún tengo amigos que no las utilizan.

Pero su protagonista se convierte en community manager de un terrorista, ¿cómo le surgió la idea?
Para ofrecer esa panorámica de los deseos que se filtran, un protagonista publicista en la cúspide era idóneo. A partir de ahí, el encargo que le hace su jefe para que lleve las redes sociales de un terrorista era una idea sugerente. Ya hay sociópatas, muyahidines con perfiles en los que muestran decapitaciones; hacen autocasting de su propia violencia. Que alguien reciba ese encargo de promocionar el mal puede llegar a ser bastante lógico; profesionalizar el marketing del mal. Es vivir para ver, y alguien lo hará.

No quería ser profeta con 2020 y no querrá serlo con este extremo, ¿no?
La vida siempre nos supera, para bien o para mal. En 2020 yo hablaba de desahuciados que vivían en aviones en la terminal de Barajas, poco después salieron las noticias de que había gente viviendo en las terminales. No quería llevar la razón, pero a veces la vida te la acaba dando.
¿Con las redes nos hemos convertido en meros espectadores, pulsando el botón de 'me gusta' sin actuar?

Cuando llegó la eclosión de los blogs hubo un momento en el que todo el mundo daba su opinión, ahora han quedado mermados por las redes, que han diluido esa manera de participar. Somos más perezosos y repartimos los afectos en forma de 'me gusta'. Hemos cambiado la razón por la emoción del 'me gusta', como si la lógica estuviera de más y no se pudiera hacer un intercambio razonable de ideas, y creo que es para mal, porque se ha perdido el argumento.

¿Ha cambiado mucho el registro con respecto a sus anteriores novelas?
Acontecimiento podría ser una continuación de 2020 en el tono; da cuenta de la desolación sin llegar a la depresión; estaré contagiado quizá por la panorámica social. Pero en este caso yo quería que no hubiera sólo una lectura social, sino también personal. Quería que todo sucediera en un día y que el personaje estuviera en vilo durante esa jornada, tras esa conversación disparatada con su mujer en la que ésta le pide que, si quiere mantener la relación, se busque una amante, por lo que hay dos hilos argumentales, la cuestión personal y la profesional, y podía jugar así a dos cartas.

¿Es difícil definir el amor?
El amor tiene tantas definiciones como millones de personas. Hay algo genérico que compartimos los enamorados, pero también hay diversidad. Lo que le pide la mujer a su marido en Acontecimiento puede verse como un acto de generosidad, por ejemplo. Pero el amor podría ser también una larguísima cuña publicitaria y hemos comprado un producto que nos han vendido desde niños, desde adolescentes. Tal vez sea lo que nos han metido en la cabeza sin ser conscientes. Una idea que plantea la novela es hasta qué punto somos dueños de nuestros deseos... Quizá sólo sea algo mediado por una red social, por un imaginario que comenzó con películas y canciones que nos llegamos a creer.

¿Tiene algo contra las rodillas de los políticos, o que el terrorista les disparara en la cabeza era demasiado?
Hubiera sido demasiado. Quería un terrorista que causara un mal físico, pero sin llevarlo más allá. El disparo en la rodilla es algo simbólico, porque les obliga a doblegarse, pero sin morir. El personaje de Urdazi tiene un fuerte componente intelectual también y no sólo de violencia física, tenía que haber un equilibrio.

Tras la publicación de Alma, un crítico escribió: «Seas quien seas, Javier Moreno, bravo». ¿Se sabe ya quién es Javier Moreno?
Cada vez más y espero que esta novela contribuya a ello... nunca escribo por esa razón, pero me voy haciendo un hueco entre los críticos más avezados y los lectores. Yo quiero a los mejores lectores, aunque no sean muchos, aunque no sean una multitud. Acontecimiento puede ser una novela con la trama más 'accesible' y, como uno debe aspirar a dar un pequeño salto, quizá esta novela me lo permita.

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