­Cuando los hermanos Oviedo, Daniel y Jesús (Sevilla, 1999), salen por la puerta del hotel se revive aquella escena de Qué noche la de aquel día, la película de los Beatles en la que los cuatro de Liverpool se pasaban la cinta entera escapando de unas desatadas seguidoras. Literal. Una veintena de fans se abalanza sobre los chavales en busca de besos, selfies y autógrafos en los lugares más insospechados. Es el pan de cada día de Gemeliers, el fenómeno fan más arrollador de este país.

Los dos jóvenes, que ya han logrado vender más de 40.000 copias de su primer trabajo, Lo mejor está por venir -lo que se traduce en un disco de platino-, actúan esta noche en el Auditorio Parque Almansa de San Javier, donde también desgranarán los temas de Mil y una noches.

Pese a tener solo 15 años, los Gemeliers cuentan con una dilatada experiencia en el mundo televisivo. Comenzaron cuando tenían cuatro años en Menuda noche, bajo las órdenes de Juan Imedio. Pero fue tras su paso por La Voz Kids cuando ´los gemelos de Sevilla´ comenzaron a reclutar la abultadísima legión de admiradores con la que hoy cuentan. Saben que levantan pasiones allá por donde van, pero tratan de quitarle importancia. Aquí tratamos de analizar los puntos imprescindibles para entender a los Pecos de la era del whatsapp.

Daniel siempre ha admirado a Alejandro Sanz, cuya música «transmite algo especial». Jesús, por su parte, es más de Justin Bieber, al que sigue «desde muy pequeñito» y del que no sólo destaca por su forma de vestir, sino por sus cualidades de compositor. Los gemelos todavía no cuentan en su repertorio con ninguna composición propia, aunque Daniel asegura ya estar trabajando en ello.

Cómo gestionan unos chicos de 16 tanta popularidad

  • Daniel lamenta no poder ir a según qué sitios a ciertas horas o con ciertas personas, ni poder dejarse ver nunca con un vaso en la mano «ni aunque sea de fanta». El año pasado se encontraban descansando en el barco de una amiga en Mallorca y alguien les sacó unas fotos. «Aparecieron en todas las revistas y las comentaban como si estuviera con mi novia, ¡y se trataba simplemente de una amiga!», explica Jesús. Eso sí, Gemeliers no tiene nada que reprochar a sus fieles.
  • «Sin ellas no somos nada. Estamos donde estamos por su apoyo, no por el de los mánagers o los promotores. El día que ellas no nos quieran, nadie nos querrá. Alejandro Sanz nos contó que las chicas acampaban en el portal de su casa y su madre tenía que bajar a darles de comer y beber. ¡Pues eso nos pasaba a nosotros! ¡Se quedaban a dormir!», explica un incrédulo Daniel.

Respecto a cómo llevan las comparaciones con otros ídolos juveniles, aseguran «respetar» a todos sus compañeros, aunque no les hace gracia que les metan «en el mismo saco» que según quien, especialmente en el de Abraham Mateo. «¿Por qué nos tenemos que parecer a él?», se pregunta Jesús. Aun así, señalan que «todos somos especiales y nadie es mejor que nadie». «Eso sí, nosotros somos los únicos que cantamos en español...», deja caer el mismo Jesús.

El estrellato les ha brindado la oportunidad de estrechar lazos con otros artistas. Son íntimos de Calum, se llevan bien con Rosa y cantantes de la talla de Sanz y Joan Manuel Serrat les han aconsejado sobre la gestión del éxito: «Alejandro Sanz nos contó que empezó siendo un fenómeno como nosotros y, como es un chistoso, nos recomendó que viajáramos sin padres, que subiéramos a todas las chicas que pudiéramos al hotel y que les dejáramos unas buenas barrigas», explican los hermanos entre risas, subrayando que se trataba de una broma. «Nos dijo que tenemos que luchar, disfrutar y hacer aquello que nos haga felices», revelan. «Serrat nos sugirió que nos mantengamos en nuestra línea humilde y que cuidemos mucho de nosotros mismos, porque nadie va a hacerlo por nosotros».

Lo que los distingue

«Yo soy más divertido, Jesús es más tímido...», comenta Daniel, antes de ser interrumpido por su hermano. «Perdona, aquí tímido no hay ninguno», responde con el orgullo fraternal herido y guardándose la pullita para devolvérsela más tarde.

¿En qué se parecen estos gemelos idénticos?

«¡En la cara!», salta Jesús, ágil de mente. Daniel menciona que su semejanza es tal que hasta a veces se hacen pasar el uno por el otro «sólo para enredar». Una de sus múltiples pillerías consistió en intercambiarse de clase para intentar aprobar unos exámenes. Les acabaron pillando.

La marca Gemeliers es una máquina de generar dinero

«Lo llevan todo nuestros padres, que lo guardan para nuestra educación y para asegurar nuestro futuro. Hombre, algo de paga para salir de vez en cuando sí nos dan», informa Daniel, dando a entender que son unos adolescentes normales.

¿Se liga mucho siendo un Gemelier?

«Se liga mucho», admite Daniel. «Pero nosotros no somos muy de novias, preferimos tener amigas», insinúa el cantante. «Somos como las abejas: vamos de flor en flor», zanja Jesús entre carcajadas.