JULIA ALBALADEJO
Títeres que cobran vida, magos haciendo trucos imposibles, locos músicos, los personajes más burlescos del cabaret, desinhibidos monjes y hasta hombres con televisiones en vez de cabezas. Todo tipo de mágicos seres, sólo capaces de cobrar vida gracias al teatro, pasearán este año por las calles de Molina de Segura, dentro del XLI Festival de Teatro que se celebrará del 1 al 9 de octubre. Un total de 17 espectáculos de calle –de compañías de Bélgica, Canadá, Argentina, Francia y España– invadirán la localidad murciana durante un certamen en que también se podrán ver cuatro montajes en el Teatro Villa de Molina –que inaugura por todo lo alto su Sala 2–.
¡Haciendo equilibrio! –como reza el lema de esta XLI edición– con los 120.000 euros de un cada vez más reducido presupuesto tratan los organizadores de «mantener un bloque de espectáculos decente por su amplitud y variedad», según declaró el director del certamen, José Antonio García Molina, quien explicó que, debido al sorprendente éxito cosechado el pasado año por las compañías latinoamericanas que acudieron al festival se ha decidido renovar la apuesta por los espectáculos nacidos al otro lado del charco.
Artistas de Chile, Costa Rica y, sobre todo, Argentina mostrarán así que el lenguaje del teatro no entiende de lugares y se mezclarán con intérpretes llegados de otros países y de numerosas comunidades españolas. Los murcianos no faltarán tampoco a la cita se podrá ver al mago Charley Max y a los cómicos de Nacho Vilar Producciones, con el montaje Habitus mundi.
Cursos y talleres
La formación también tendrá su lugar en el festival y se ha programado un taller de expresión corporal a cargo de la directora del Laboratorio-Escuela de Barcelona, Jessica Walker –2 y 3 de octubre, inscripciones en el tfo. 657 796 736–, y otro de clown impartido por el murciano Antón Valén –4 de octubre, inscripciones en el tfo. 968 640 268–.