YAYO DELGADO
Cafeses
A un compi le trasplantaron el hígado, acho, se dice pronto, y con esas, de no tomar café en la putavida, el payo ahora se arrima uno cada 17 minutos, vamos que puede meterse al cuerpo 25 cafetos durante la mañana, tranquilamente… (hagan así con los dedos pulgar e índice). Se ve que el donante era de los que se activan cafeína diaria para funcionar, y ahora le toca recuperar el tiempo perdido al nuevo huésped. Acho, mira que somos con los cafeses, y eso que aquí no hay Starbucks, y el café modernen papeliforme no se estila demasié, aunque todo llegará, que nadie se asuste, que el verano pasado había un morito con fez sentado en un banco jamándose unos fish and chips de campeonato en la plaza mayor de La Romana (Alicante). Porque acho, al café no le afecta la crisis. Los adictos, ese tipo de pesca que necesita un café para ponerse a funcionar (atisbo yo un 45 por ciento global más menos), no van a dejarlo jamás, y luego, por no pedirse otra cosa, la pesca aquí se pide un cortado, que la palabra cortado está propuesta como sinónimo de comodín para la próxima reunión de la Real Academia...