JESÚS VIARTOLA
Saturnino Álvarez Sánchez, doctor ingeniero industrial cartagenero, falleció el pasado 20 de octubre en Madrid a los 96 años de edad. Dedicó sus servicios al ministerio de Industria y el Instituto Nacional de Industria y fue el realizador del complejo petroquímico de Puertollano (Ciudad Real), lo que le supuso que el Gobierno le recompensase nombrándolo caballero de la Orden de Carlos III.
Cartagenero "de hecho y de derecho", como lo define su hermano, el abogado José Álvarez Sánchez, cuando volvía a su ciudad natal su primera visita era a la Virgen de la Caridad. La última vez que pisó Cartagena subió al Castillo de Galeras, desde donde pudo observar la expansión urbana y la ampliación de la bahía y del valle de Escombreras. Durante su vida fuera de la ciudad, estaba informado de lo que acontecía en la misma a través del diario LA OPINIÓN, del que era fiel lector. Disfrutaba especialmente de las informaciones sobre el Viernes de Dolores, la Semana Santa y las fiestas de Carthagineses y Romanos, celebraciones que elogiaba constantemente y de las que era un ferviente defensor.
Su cartagenerismo le hizo llegar al extremo de transportar las primeras botellas de Licor 43 a Estados Unidos, "concretamente a Nueva York, a petición de Josefina Zamora de Restoy", explica José Álvarez, quien describe a su hermano como "excelente profesional, buen esposo y mejor padre de familia de sus ocho hijos que se distinguió por su extraordinario amor a los más necesitados". "Persona muy querida, desde allá arriba observará que su familia y sus amigos no le olvidarán", en especial sus hermanos Purificación y José Álvarez Sánchez.