REDACCIÓN
El pasado domingo se presentó en estas páginas, las de papel, ofreciendo su perfil a través de una carta a su gato. Pero más explícitamente, y sin intermediarios, ella, Bitter Conch, se define como "apasionada, impredecible, con un par y una lengua venenosa. Torpe, perezosa, algo hedonista y tremendamente egocéntrica. Con mucho rollo, más cara que espalda y un estómago sin fondo. Y verde, verde que te quiero verde".
Los lectores de LA OPINIÓN, además de disfrutar cada domingo de sus historias y reflexiones, tendrán la oportunidad de seguir sus apuntes entre semana en el blog que desde hoy se abre para ella en la web del periódico:
blogs.laopiniondemurcia.es/bitterconch.
En palabras de otro bloguero que la conoce bien, Yayo Delgado (Achopijo), "Conch es tan ácida como dulce. Es como un limón para un bebé, que siempre quiere más, aunque pique cuando traga; rápida, mordaz y exquisitamente modesta, y dice que ya está de vuelta de muchas cosas, a sus treintaypocos". O sea, divina.