EUROPA PRESS. VALENCIA
La Policía de Valencia busca pruebas de algún nacimiento en los baños de los establecimientos cercanos a un contenedor de basura donde ayer se encontró a un recién nacido muerto, para esclarecer la identidad de la madre.
El hallazgo se produjo sobre las 12.00 horas, en un contenedor situado en la calle Ingeniero Joaquín Benlloch de Valencia, justo enfrente de un bar. Según testigos presenciales, una madre y su hija, de nacionalidad rumana, se encontraban buscando en el interior del contenedor de basura cuando hicieron el hallazgo.
La menor fue quien encontró al recién nacido, que se encontraba dentro de una bolsa de basura atada, y lanzó un grito que provocó que los clientes del establecimiento salieran a la calle.
El dueño del bar explicó que, sobre las 8.00 horas, había abierto el contenedor para echar basura y estaba vacío. Los agentes se llevaron a ambas mujeres para tomarles declaración sobre el hallazgo.