VICENTE SÁNCHEZ
De nuevo el Real Murcia se contagia del entusiasmo de su afición, en un encuentro, donde un Levante aspirante a colocarse entre los tres mejores de la categoría, hizo gala de orden, posicionamiento y estrategia, aunque sin mostrar un futbol bonito, pero si resultón.
Un Murcia entregado a la victoria en los primeros minutos, convence a la grada, pero le falta ese instinto matador para hacer gol. Son tan pocas las ocasiones claras de gol de que se gozan, que si no marcas goles y diferencias, es fácil que no consigas la tan ansiada victoria.
Un Levante muy ordenado, rompe el partido al inicio de la segunda parte, tras una mala intervención de nuestro cancerbero y sin haber sido claro dominador del encuentro. El Murcia en esos instantes, entra de nuevo en puestos de descenso y parece que escuece, lo que provoca por parte del mister unos cambios acertados y por parte del equipo, no bajar los brazos ante la adversidad.
Solo el acierto de la defensa grana y la falta del mismo, de la delantera levantina, hacen concebir alguna esperanza de remontada y así ocurrió, aunque a medias, (otro empate y otro punto que resto). Un magnifico pase del que poco juega- M. Rosas- al canterano Kike, acaba en el fondo de la red (con que rabia lo celebra). Una y otra vez vemos a Sergio Escudero hacer cosas que le auguran un buen porvenir, creo que algún equipo vendrá este verano y como con todo lo que promete, le daremos pasaporte por cuatro euros y un adiós.
Aunque se siga sin perder y sumandos puntos, no me conformo; le pido a los jugadores un esfuerzo extra. Al barco le achicamos el agua para que no zozobre, pero sigue existiendo un boquete por donde entra mas agua. Si trabajamos más y sacamos mas agua de la que entra, llegaremos a puerto más secos y cómodos.