JOAQUÍN GONZÁLEZ CABALLERO
Evidentemente no puedo repetir crónica pero lo de marcar y venirnos abajo conforme nos faltan las fuerzas para mantener el resultado pidiendo al final la hora, se ha vuelto a repetir en Córdoba. Que así vamos sacando puntos, mejor que mejor y encima ganando fuera; ¿que quién firmaba esto antes de Navidad? Pues poca gente. Ahora bien yo tenía claro que no existiendo diferencias claras entre ninguno de los equipos de la categoría esto podía suceder, y creo que el Murcia no sólo habrá dejado ya la cola, sino traspasada su mala racha y/o suerte a otros, le toca en fechas venideras 'subir para arriba' mientras otros, posiblemente el mismo Córdoba, rival de ayer que veía lejos el descenso, ahora sufrirán.
En Córdoba hemos amarrado el resultado y nos hace seguir en la órbita de la bonanza marcando pronto y después a vivir de las rentas, o sea echarnos atrás y olvidarnos de adelantar líneas, porque a nuestro míster visto lo cual olvidó aquello de que la mejor defensa es un buen ataque (¿o no vio como defendía el Olympique atacándole al Madrid en su casa, cuando se pudo limitar a mantener el resultado?). No quitaré mérito a nuestro equipo, su entrenador se empecina en defender el trabajo diario del grupo que todos desde el Presidente hasta el aficionado como yo, pensamos es más valioso de lo que estaba demostrando, hundido en la cola de la clasificación; pero la diferencia está en ese poco de suerte que nos faltaba y en la confianza de algunos hombres, a los que nada se les ayudaba en las horas bajas silbando y recriminando constantemente desde la grada mermando la confianza en sí mismos e influenciando en sus errores.