VICENTE SÁNCHEZ
Ya no es necesario acudir al cardiólogo, ni realizar tantas y costosas pruebas para saber si se tiene un corazón fuerte. Solo con asistir a un partido así y salir por tu propio pie, es todo un síntoma inequívoco de que se goza de un gran corazón.
Una victoria agónica ante el Numancia, si, pero una victoria, tres puntos que resto y un partido menos. Aun nos quedan por ganar 8 partidos y solo faltan 17 por disputar.
Un Numancia muy bisoño, un Murcia con raza, con una actitud muy positiva, pero. . . . que sufrimiento; marcan un gol tempranero y . . . . que sufrimiento; vienen los minutos finales y el descuento y de nuevo que sufrimiento, pita el final el arbitro y mi corazón y yo, nos felicitamos, seguimos juntos y con una cierta ilusión por salir del pozo.
Según David Vidal, donde te muevas y como lo hagas, tanto en la clasificación como en los resultados, durante los meses de Enero-Febrero, dictaminan como será el final de temporada. Y no me parece mal, viendo como estábamos antes, donde ni acompañaban los resultados, ni el juego, ni la actitud. Ahora me convence su trabajo, su actitud y una serie de resultados, que si bien no son los mejores, son lo suficientemente aceptables como para albergar esperanza en la salvación. Jugando en equipo y trabajando al unísono. La presión es una buena arma, si se realiza por todos a la vez.
La defensa adelantada del rival suele ser un suicidio, hay que romperla entrando con los jugadores de segunda línea, cuando se marca un gol y el rival no reacciona, hay que buscar el segundo, pues si se juega mucho tiempo a no encajar gol, al final casi siempre se termina palmando; ya tenemos experiencia.
Pero, como hoy, me he llenado el zurrón con tres puntazos, aplaudo el trabajo realizado y el triunfo conseguido; me marcho a mi casa rápidamente y me tomo una tila bien larga, porque reconozco que he llegado con el corazón ``arrepretao``
La afición una vez mas, de primera, pues está con el equipo, pero queremos mas y mejor. La exigencia y los resultados no están reñidos, aunque goles son amores y no buenas ocasiones.