RICARDO NAVARRO
Cuando un equipo va perdiendo por 2-0 en el minuto 40 de la primera parte nadie piensa que terminará el partido ganando.
Al Real Murcia le estaba pasando un poquito lo de siempre, es decir, llegadas al área rival sin culminar, control en el campo sin profundidad, y todo ese tipo de cuestiones de las que tantas veces hemos hablado y que nos hacen dudar de la verdadera capacidad de este equipo
Después de ganar 0-3 a Las Palmas y tras la decepción de no pasar del empate a cero ante el Girona en casa, volvían otra vez las dudas y los rumores sobre este equipo y esta organización. Pues bien señores ayer volvieron a callar muchas bocas, mostraron garra, coraje y ganas de ganar. Una vez más han encendido la llama de la afición murciana y una vez más la afición corresponderá el próximo sábado acudiendo a Nueva Condomina en masa y animando a su equipo hasta el final.
El próximo rival es el calibre perfecto para determinar el nivel y el alcance de este equipo. La Real Sociedad es para mí el candidato número 1 al ascenso muy por delante de equipos como Betis, Hercules, Rayo, Numancia y Cartagena
A pesar de que el once que presentó el entrenador no era de mi agrado, no tengo más que envainar mi espada y aplaudir esa decisión ya que el resultado obtenido fue impresionante e inmejorable
Lo de ayer fue una remontada épica, de esas que hacen historia y que copará muchas portadas de prensa deportiva, además invita al optimismo ya que es el primer partido de la segunda vuelta y por tanto el momento justo para remontar el vuelo y salir de la zona de descenso lo antes posible. El resultado de ayer inyectará un plus de moral extra a nuestros jugadores y al entrenador. Después de este resultado los seguidores granas ya sabemos que tenemos un equipo capaz de dar la cara en momentos extremos y con las dos victorias foráneas seguidas nos hemos dado cuenta de que somos capaces de algo más.
Iniciemos el camino de otra remontada que es la de salir de los puestos de descenso y colocarnos lo antes posibles en los puestos que dan la tranquilidad necesaria para jugar al fútbol sin presiones añadidas