RICARDO NAVARRO
Tras ir todo el año vagabundeando, arrastrándonos por la arena del desierto que lleva a la desaparición, peleando sin solución contra viento y marea como verdaderos nómadas, ayer por primera vez en toda esta temporada avistamos un oasis, yo lo llamaría de ilusión
Lo ofrecido ayer por el Real Murcia es la clara antonomasia de la cruda realidad que estamos viviendo este año, ayer se vio ilusión, ayer pusieron ganas, ayer eran un equipo, ayer jugaban bien, ayer tuvieron suerte y acierto....... en definitiva todo lo contrario a lo que nos tienen acostumbrados este año de tristeza, sombras y penurias
La afición del Real Murcia (entre la cual lógicamente me incluyo), hemos tenido que dar un puñetazo sobre la mesa y decir basta ya, hemos recriminado a directivos y futbolistas mas profesionalidad y vergüenza para defender el escudo y hemos pedido todo esto porque la situación ya rozaba el ridículo y el equipo y el club se habían transformado en un barco a la deriva
Ayer vivimos un oasis de ilusión en el que la dupla de delanteros bien podría equipararse a las grandes delanteras de los equipos de primera. Ayer la defensa fue férrea y segura y el centro del campo dio la consistencia necesaria para ayudar a la sostenibilidad del equipo.
Lo más importante debe estar en la sensación que se traen los futbolistas de su capacidad para hacer y crear fútbol, y en la posibilidad real de que coexistan resultados positivos y buen fútbol
Hay que poner los pies en el suelo y sentar unas bases fuertes para conseguir otra victoria más el próximo domingo contra un rival directo. Que nadie empiece con elucubraciones ni fantasías sobre un imposible, impensable e hipotético ascenso; porque señoras y señores este año nos tocará pelear única y exclusivamente por no descender
De momento lo de ayer es solo un oasis de ilusión , que nadie lance las campanas al vuelo.