MIGUEL ÁNGEL YUSTE
Derrota de un Cartagena que no encontró la manera de perforar la meta del portero Calatayud (menos goleado de segunda) en un Rico Pérez cuyo terreno de juego se presentó en un estado lamentable.
Nuestro Efesé empezó muy bien tapando el ataque de los Alicantinos que buscaban la victoria a toda costa, en un par de ocasiones llegaron con claridad a la zona Cartagenerista pero no supieron materializarlas, sin embargo en un saque de esquina, Pablo Ruiz mandó el balón al travesaño no entrado por escasos centímetros. Las ocasiones se intercambiaban de un campo al otro viéndose un juego dinámico y divertido en una primera mitad muy igualada hasta que poco antes del descanso un semifallo de la defensa Cartagenerista dejó que el delantero empujase la pelota al fondo de la red.
En la segunda parte, un Hércules beneficiado por un marcador favorable, cercó al Cartagena no dejando que Longás y Mariano controlaran el centro del campo. Un valiente JIM dio entrada a Víctor y al Eléctrico Quintero, el cual, generó un par de jugadas que no obtuvieron premio, premio que se llevó nuevamente el equipo Alicantino que al filo de finalizar el partido encontró el gol mezclando nuevamente una floja defensa del Efesé y la fortuna del delantero que marcó con el hombro.
En definitiva se pudo disfrutar de un buen partido en el que el Cartagena tuvo sus opciones y no las aprovechó ante un equipo hecho para Primera División, además hay que destacar que este Efesé es un serio aspirante a la PERMANENCIA, puesto que, cuando ha jugado contra los grades equipos de la categoría no se ha sabido o no ha tenido la suficiente experiencia como para ganarles, sí para plantarles cara pero no para ganar, y digo PERMANENCIA, porque para aspirar a algo hay que alcanzar antes otros objetivos. Paco Gomez no puede proclamar que aspiramos a Primera División cuando incluso equipos más fuertes han realizado fichajes de gran calidad, refuerzos de garantías que todavía no han llegado a un equipo que ha demostrado que cuando tiene bajas no es el mismo y son muy necesarios tanto que Txiqui y De Lucas jugaron tocados.