RICARDO NAVARRO
Melchor, Gaspar, Baltasar... y MEJÍA. Todos los nombrados nos dejaran un regalo para el día de Reyes. Uno traerá oro para impregnar el escudo de nuestro Real Murcia, otro traerá incienso para espolvorear el olor grana por toda la nación, el otro nos traerá mirra con la que cogeremos nuestra mejor pluma y escribiremos las más bonitas páginas de la historia pimentonera; pero el mejor regalo de todos es sin duda alguna el que nos ofrecerá el cuarto Rey Mago, el 'rey Mejía' que gracias a su función teatral no lo tendremos ni en la lista de convocados en los dos próximos partidos.
Y es que señores no tengo palabras para definir la actuación de este señor ya que por su culpa y sólo por su culpa el Murcia no ganó ayer. Cuando mejor tenía la situación el equipo, cuando íbamos por delante en el marcador, cuando dominábamos el encuentro y cuando ya creíamos en la primera victoria foránea de la temporada; entonces ahí que aparece este ¿futbolista? y se siente protagonista arrollando a un rival que estaba presionado en ese mismo momento por tres jugadores granas. Definitivamente incomprensible
Y es que claro que se puede esperar de un central venido a menos con el paso de los años y que encima ahora juega 'transformado' de centrocampista. Pues lo más normal es lo que le sucede siempre, que ande despistado sin encontrar su sitio en el campo
Entre lesiones y expulsiones (creo recordar que ya lleva 3 este año) este futbolista no está siendo rentable para el equipo; para mas INRI es uno de los que más gana si no el que más.
Solución: venderlo en el mercado de invierno y con su sueldo traer a dos futbolistas; un delantero goleador y un auténtico centrocampista que mueva, mande y ordene.