Conocimiento

Ciencia en la barra del bar

Arranca ´Pints of Science´, una iniciativa mediante la que expertos salen de las aulas para enseñar Medicina y Ecología - El Fitzpatrick´s acoge la primera sesión, en la que se habla de Psiquiatría y de los secretos de las tortugas de tierra

24.05.2016 | 04:00
Ciencia en la barra del bar
Ciencia en la barra del bar

Es público y notorio que pensadores como Tristan Tzara o Charles Bukowski hicieron de los bares su cuartel general, por distintos motivos. Hoy son científicos los que cambian el aula por la barra y abogan por extender sus conocimientos con una pinta delante. Ayer dio comienzo en el irlandés de Murcia 'Pints of Science'.

Si la gente no va a la ciencia, la ciencia irá a la gente. ¿Y dónde fijo que se encuentra gente, prácticamente a cualquier hora del día? En los bares. Algo así seguramente pensaron los impulsores de la iniciativa en virtud de la cual ayer por la tarde un grupo de personas quedaron para tomar unas cañas en el garito irlandés de Cetina... y hablar de ciencia. Desde ayer (y hasta mañana) varias ciudades de España, entre las que se encuentra Murcia, celebran Pints of Science (se traduce como 'Una pinta (cerveza) de ciencia'), una iniciativa que surgió en Inglaterra allá por 2011.

Que tomándose una cerveza puede arreglarse el mundo (o, al menos, se intenta) es la máxima mediante la cual arrancaba la fiesta en el Fitzpatrick's. Y lo hacía con humor. Abría fuego Roberto Rodríguez, que está haciendo el doctorado en Ecología en la Universidad Miguel Hernández (Elche) y habló, mediante un ameno monólogo (en el que nombró a Jordi Hurtado y a las offshore de Panamá), de El secreto de las tortugas. Rodríguez contó, por ejemplo, que las hembras de estos reptiles «tienen en su interior un espacio que almacena el esperma de diferentes machos, incluso años después de haber realizado el acto. Ese espacio se llama espermateca».

Además, el joven apuntó que «las tortugas que hay aquí surfean. En realidad surfean sus genes, en un proceso conocido como surfing genérico». «Cuando se está expandiendo una población, los genes tienden a quedarse en generaciones futuras», especificó.

El segundo en subirse al escenario instalado en el bar fue el joven psiquiatra Daniel Orts, que habló de que El cerebro también enferma. «Yo soy médico, pero poco: soy psiquiatra. Así que, si os atragantáis con un cacahuete, no soy vuestro hombre», manifestó a los asistentes al principio de su monólogo, en el que nombró a los políticos como ejemplo de seres que pueden vivir sin medio cerebro (metafóricamente hablando, claro).

Posteriormente tuvo lugar la exposición de ¿Por qué puedo escuchar el zumbido de un mosquito a cinco metros? Audición, hipoacusia y ciencia básica, que fue el título de la propuesta de Manuel Castellano, también de la Miguel Hernández. En una pantalla instalada sobre el escenario se explicaba, mediante diapositivas, la materia. Como colofón, ¡Shakespeare español! Este fue el clamor esgrimido por Keith Gregor, profesor titular de Filología Inglesa, sobre el escenario del irlandés.

Decenas de personas asistieron a las charlas, en las que ejerció como anfitrión Daniel Torregrosa, de la asociación científica de Murcia. Hoy, más cañas y más ciencia, pero en La Posada de Correos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Tu servicio WhatsApp


Noticias Levante-EMV WhatsApp

Suscríbete

Toda la actualidad local de la Región de Murcia en tu teléfono. Descubre en qué consiste y cómo suscribirte a este nuevo servicio gratuito de alertas informativas por WhatsApp

 
Enlaces recomendados: Premios Cine