ANA GARCÍA
Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados (JASP). Así son una gran parte de los murcianos que se encuentran en paro. Personas bien formadas, con títulos universitarios, idiomas y a quienes se les están pasando las ganas de comerse el mundo al no tener ninguna oportunidad. El túnel cada vez está más oscuro y de no cambiar las cosas tendrán que coger la mochila y emigrar. El mercado laboral de los jóvenes tiene peores indicadores que el de los adultos y en el caso de los menores de 25 años la tasa de paro llega a duplicar a la general con un 48% de desempleo frente a un 23%.
Así lo indicó ayer Pedro Jesús Hernández, coautor del estudio El mercado laboral de los jóvenes en la Región de Murcia, junto a Ildefonso Méndez, Andrés Pedreño y Manuel Tovar, que fue presentado ayer en el CES –Consejo Económico y Social de la Región de Murcia–.
El informe recoge que España se encuentra en la parte baja de las tasas de empleo juvenil, muy por debajo de la media de la UE y de la OCDE. Y, si la situación de España es mala, la de Murcia es peor, ya que «la tasa de actividad juvenil en la Región ha sufrido un gran descenso desde 2009 y se sitúa por debajo de la media nacional», indicó Hernández, que matizó que «la caída de la ocupación ha nutrido la tasa de paro y la inactividad juvenil». En este caso recordó que el empleo entre jóvenes siempre ha superado a la tasas generales, pero se le ha dado la vuelta a la situación desde el inicio de la crisis.
El analista económico destacó que existe una sobrecualificación de los jóvenes, lo que hace que haya trabajadores desempeñando un puesto para el que necesitan mucha menos formación de la que tienen. Esta situación hace que esta generación de profesionales esté frustrada, ya que se han preparado para un trabajo que no pueden ejercer y tienen que conformarse con otro de menor cualificación. Pedro Jesús Hernández reconoció que esto «está haciendo que perdamos el capital humano», ya que se invierten muchos fondos públicos en formar a estos jóvenes en las universidades y se les subvencionan los estudios y posgrados para que después la sociedad no se pueda beneficiar de sus capacidades profesionales.
El informe del CES indica que la destrucción de empleo juvenil que se ha producido en la Región no se ha traducido en un incremento equivalente del desempleo, sino que una parte importante de los jóvenes ha optado por la inactividad como alternativa a la búsqueda de empleo en un contexto en el que la probabilidad de encontrar un empleo es reducida.
Diferencias de género
Otro de los aspectos que mencionó el investigador es la diferencia que existe entre hombres y mujeres dentro del paro juvenil. Así, la tasa de desempleo masculina ha superado por primera vez en la historia a la femenina, «motivado principalmente por la destrucción de empleo de forma masiva en el sector de la construcción». Los autores del estudio destacan como un dato positivo el descenso de la temporalidad de los contratos, aunque esto ha sido provocado por la gran destrucción de empleo temporal.
Al hablar del nivel de estudios se ha demostrado que el mercado laboral de la Región de Murcia absorbe mejor a los jóvenes con menos formación, siendo la tasa de actividad más alta entre aquellos que solo tienen estudios primarios y superando en diez puntos a la media nacional durante el periodo expansivo 2000-2007. De ahí que Pedro Jesús Hernández asegurara que «los jóvenes con titulación universitaria tienen menos posibilidades de encontrar empleo en Murcia».
Entre los puntos negativos también destacan los bajos salarios, siendo en la Región un 11% inferiores al resto de España y ampliándose en Murcia la brecha entre hombres y mujeres.
Ante esta situación no es de extrañar que muchos jóvenes estén viendo fuera la oportunidad de progresas y se estén marchando al extranjero. Así, el estudio elaborado por el Consejo Económico y Social sitúa en el ranking de los países con más tasa de actividad para los jóvenes a Islandia, Holanda, Dinamarca, Austria y Suiza, frente a los últimos de la lista, Grecia, Italia, Corea y Hungría.