O.L.T
Las murcianas han decidido quitarse el tanga. Lo han cambiado por la braguita de toda la vida y por los modernos culottes. La tendencia ha ido calando progresivamente, según explican las encargadas de las tiendas de ropa interior más visitadas de la Región.
«Empezamos a notar el descenso de ventas en los tangas hace unos dos años, pero en 2011 ha sido cuando realmente se ha notado el cambio a la braga», dice Lola, de Women Secret del centro comercial Dos Mares de San Javier.
Los distribuidores y analistas de tendencias han detectado el cambio de preferencia y envían a las tiendas «más packs de braguitas que de tangas, de hecho sólo tenemos dos modelos de paquetes de tanga en tienda actualmente», indica Alicia, que trabaja en la tienda Women del centro de Murcia. En la tienda del Espacio Mediterráneo de Cartagena, Rocío y sus compañeras han detectado que las ventas de culottes «se han disparado».
En Thader, lo que triunfa es «la braguita tradicional, más que los culottes», dice Aída, empleada de Oysho en Thader.
Pero incluso la braga tradicional se ha modernizado con el desuso del tanga. «Ahora, además del culotte, vendemos muchas bragas que están a medio camino entre las tradicionales y las que cubren un poco más, son más anchitas de cintura, tipo hipter», dice Rocío, del Dos Mares de San Javier.
Su encargada, Lola, resalta que «el culotte está muy de moda, puesto que además de que a las chicas les gusta cómo queda, es mucho más cómodo que el tanga». Eso mismo opina Alicia, empleada de la tienda de lencería ubicada en la plaza de San Bartolomé de Murcia, que cree que la comodidad es la causa del cambio de moda. «Es más higiénico que el tanga», apostilla la joven. En ese sentido, los ginecólogos mantienen que lo recomendable para evitar la proliferación de hongos vaginales no es tanto el tipo de braga, sino «el tejido». Las más ´sanas´ son «las de algodón».
Y la elección no está relacionada con la edad. Según las dependientas, tanto las mujeres que superan los treinta y tantos como las chicas que no han cumplido los veinte prefieren las bragas. «Supongo que en esta moda influye que las braguitas de ahora no son como las de antiguamente, que las asociábamos a las abuelas porque eran muy
recatadas y sin ninguna gracia», dice María, responsable de una franquicia de lencería con tienda en Lorca.
«Los estampados con dibujos de Disney se venden muchísimo, sobre todo entre las veinteañeras, que ya no escogen los tangas de encaje cuando quieren ponerse sexys, como pasaba hace unos años».
«En la tienda tenemos braguitas con volantes y transparencias que, además de ser sexys son muy juveniles», añade la gerente lorquina.
Una de las razones para escoger el tanga es que no se marca con la ropa ajustada. Pero también para eso, las dependientas de Intimissimi aclaran que «se han creado braguitas de tipo normal, brasileñas –más estrechas del trasero– o culottes diseñados para que no se marquen nada, porque están cosidos sin costuras y con un tejido muy finito que se adapta genial».
Que las chicas murcianas prefieren las bragas lo dejan claro las dependientas de los centros comerciales de Murcia, Molina, San Javier, Lorca y Águilas. Pero los tangas siguen vendiéndose gracias a los hombres. «Siempre que vienen a por un regalo para una chica se lanzan directos a ver los tangas», comenta Rocío, del Espacio Mediterráneo de Cartagena. Y coinciden con ella las dependientas de todas las tiendas consultadas, menos Alicia, de Women del centro, que indica que «los chicos sí que escogen muchas braguitas tipo boxer». «Lo que nunca compran los chicos son bragas normales. Será porque las asocian a las que llevan sus madres, y eso no les pone», bromea una dependienta del centro comercial Nueva Condomina.