O.L.T
Como cualquier vecino afectado por las expropiaciones de la autovía del Reguerón, Juan González acudía a cada manifestación acompañado de su mujer.
El detenido como presunto cerebro de la mayor trama de falsificación de billetes falsos hallada en España, estaba muy preocupado por el dinero que iba a recibir del Gobierno a cambio de sus terrenos: la nave industrial que heredó de su padre y la vivienda anexa que compartía con su mujer y donde había vivido hasta hace poco con su madre, Ofelia Sánchez.
«Cada vez que había una manifestación nos avisaba y quedábamos paar ir juntos», dice el propietario de un negocio cercano al de Juan. «Al hablar del dinero que íbamos a recibir, él se indignaba como cualquier otro», rememora perplejo su allegado.
Un vecino de Juan González cuenta que su padre «trabajó muy duro» por crear la distribuidora de conservas Jugosa, que había funcionado bien «hasta que cayó en manos de Juan».
Los vecinos, que compartieron con él lemas de protesta para conseguir más dinero por sus terrenos, bromean al conocer las cantidades que manejaba Juan. «Nuestros proveedores y clientes nos llaman y nos dicen: ´Preparad una bolsa´», explica un empresario de la zona, comentando «lo conocida que se ha vuelto esta avenida en un día... aunque suponga darnos mala fama, pero desde que saltó esta noticia, esta calle tan afectada por las expropiaciones ha dejado de hablar de ese tema por un día».