E. P.
El ministerio del Interior ha mantenido en los últimos meses su política de premios y castigos para el Colectivo del Presos de ETA y desde el pasado mayo ha llevado a cabo numerosos movimientos entre los que se incluye el traslado de hasta seis internos de la banda a cárceles alejadas del País Vasco, y a otros tantos los ha acercado a su región .
Entre los acercamientos destaca el del veterano terrorista Josu Amantes Arnaiz, quien ha dejado la prisión de Murcia y ha sido trasladado al centro penitenciario de Bronxe (Lugo). Amantes fue condenado en 1997 a 61 años de cárcel por el asesinato en 1983 en Bilbao del empleado del Banco de Vizcaya Benicio Alonso Gómez. Según la sentencia, él fue quien colocó un maletín con una bomba en el edificio del banco. Precisamente del penal lucense sale Juan María Mendizábal Alberdi, quien ha sido trasladado a Burgos.
Entre los alejamientos más significativos está el de Miren Maitane Sagastume Arrieta, quien ha abandonado la cárcel de Zuera (Zaragoza) y ha ingresado en el penal coruñés de Teixeiro. Esta terrorista fue condenada a 82 años de cárcel por dos asesinatos en Guipúzcoa en 1991, una de las víctimas era guardia civil.
De este modo, Sagastume emprendió el camino contrario al de los presos que se acercan al País Vasco a medida que van dando muestras de ruptura con la violencia. Algo parecido le ha sucedido a Kepa Mirena Solana Arrondo, detenido en 1991 y condenado entre otros delitos por intentar asesinar al teniente coronel Enrique Rodríguez Galindo. En su caso ha abandonado la prisión de Villabona (Asturias) y ha ingresado en el centro de Bronxe (Lugo).