REDACCIÓN
La consejería de Agricultura ha confirmado que los terrenos de Campos del Río en los que se iba a construir la urbanización del Grupo Trampolín, valorados en 62 millones de euros, están calificados como coto de caza, según ha denunciado la plataforma que reúne a los compradores que entregaron dinero a cuenta de unas viviendas que no llegaron a iniciarse. Los afectados se quejan de la existencia de un coto de caza reduce el valor de la tasación del suelo que los administradores judiciales han recogido en el concurso de acreedores autorizado por el Juzgado de lo Mercantil, causando un grave perjuicio a los acreedores de la empresa promotora.
Precisan que, de acuerdo con la documentación aportada por la Consejería, el coto fue declarado por una resolución de 1974.
«La Administración Concursal ha errado en su valoración del terreno; por lo tanto, aquello no vale los 62 millones de euros que nos dice, con las repercusiones en los honorarios de los administradores concursales y las consecuencias que esto tiene», señalan en un comunicado.
Los compradores de viviendas responsabilizan al ayuntamiento y a la Comunidad Autónoma de los perjuicios que puede originar la existencia de un coto de caza en los terrenos recalificados como urbanizables.
Recuerdan que, «según la ley, un coto de caza nunca podrá ser terreno urbano edificable; por lo tanto nos queda un terreno que es rústico y esto se traduce en que la tasación hecha por la administración concursal está equivocada y, además, está inflada enormemente».
«Esto echa por tierra la defensa de aquellos que dicen que Trampolín es solvente gracias al valor del terreno y también confirma que el Ayuntamiento sabía de la situación del suelo, como también lo debería saber el Grupo Trampolin», añadieron los propietarios, quienes recordaron que «los beneficios del coto de caza son para el ayuntamiento de Campos del Río».