F. J. MORENO
Juan de Dios González es médico y presidente de la Sociedad Murciana de Medicina de Familia. Los médicos recuerdan los peligros que puede tener la deshidratación en el cuerpo humano durante el Ramadán cuando se está expuesto a temperaturas tan altas como las que se están viviendo en Murcia estos días.
¿Cuáles son los problemas más comunes que pueden sufrir los musulmanes durante el Ramadán?
Los que estén de vacaciones no tendrán ningún problema, porque estarán reflexionando. Al comer cada noche cuando se pone el sol, se elimina el riesgo de desnutrición. En el caso de que les toque trabajar, sobre todo si están expuestos al sol, en teoría podrían sufrir una deshidratación o una lipotimia. Pero vamos, si se tiene cuidado y se toman precauciones, no tiene por qué pasarles nada. Después de todo, la mayoría llevan mucho tiempo haciéndolo y estarán acostumbrados.
¿Cómo puede prevenirse que sobrevengan estas complicaciones?
Lo suyo es beber agua o zumos cada cierto tiempo. La solución no está en beber mucha agua por las mañanas. En un par de horas, todo lo bebido se expulsa por la orina y no habrá servido de nada. Si se está todo el día bajo el sol, se pierden agua y minerales, y si éstos no se reponen, puede llegar un punto en que sea peligroso. Si ven que existe riesgo es importante saber cuándo parar.
¿Qué señales indicarían la necesidad de romper el ayuno?
Por ejemplo, en el caso de la deshidratación, los síntomas son que se notarían la piel y la lengua muy secas, y que se pierde elasticidad en la piel. Si, además, se pellizcan en el brazo y notan que la marca se les queda mucho tiempo, es que están cerca de la deshidratación, y entonces habría que recurrir a agua, zumos o infusiones, aunque se rompa el ayuno. Si la deshidratación es más intensa, se puede llegar a sentir mareos o desorientación, o sufrir una lipotimia y que nos venga algún desvanecimiento.