El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha dado la razón a la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y ha acordado la suspensión cautelar del artículo 3.3 del Decreto 435/2009, que contemplaba que los servicios de farmacia hospitalaria y los de farmacia de atención primaria podían estar integrados en uno solo.
Este hecho alarmó bastante a los miembros de la SEFH, que veían que este artículo dejaba abierta la posibilidad de que farmacéuticos de atención primaria, que tienen la opción de trabajar con sólo tener la licenciatura, pudieran realizar las mismas funciones que los especializados en farmacia hospitalaria, que cuentan con la posesión del FIR. Esto lo consideraban injusto y por eso solicitaron al TSJ que se suspendiera este artículo.
De momento, lo han conseguido, y la posibilidad de crear estos servicios integrados se paraliza, a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia dicte una sentencia definitiva próximamente.
La importancia del FIR
Según explica a esta redacción José María Alonso Herreros, delegado autonómico de la SEFH y farmacéutico en el Hospital Reina Sofía, «integrar los dos servicios en uno es una locura, porque los farmacéuticos de atención primaria no están capacitados para trabajar en hospitales. Para desarrollar una labor profesional en un centro hospitalario es necesario hacer el FIR, el equivalente al MIR para los farmacéuticos, y estar de residente cuatro años formándose. Es una especialización y no puede ser que gente que sólo tenga la licenciatura pueda desarrollar el mismo trabajo. Al final, sería un peligro para la salud de los ciudadanos. Esto es como si un recién licenciado en Medicina pudiese realizar una operación neurológica» comenta. «Para trabajar en farmacia hospitalaria hay que estar muy preparado. En Murcia sólo existen cuatro hospitales que forman a farmacéuticos, que cuentan con acreditación docente. No sirve cualquier hospital. El Reina Sofía fue el último en sumarse a la lista, pues éste es el primer año que contamos con residentes», afirma.
Alonso Herreros también comenta las diferencias entre el trabajo de un farmacéutico de atención primaria y el de un hospital. «En un hospital los farmacéuticos fabrican los medicamentos y trabajan mucho en el laboratorio. Los de atención primaria se dedican a realizar análisis estadísticos, asesorar sobre la normativa, llevar a cabo estudios de utilización de medicamentos, etc. Así, los farmacéuticos de atención primaria no tienen experiencia en el laboratorio», sostiene.