R. B.
En lo que llevamos de 2010 sólo ha habido un caso de violencia de género que ha terminado en tragedia. El 11 de mayo, una mujer de 68 años, Antonia G.P, fallecía a manos de su marido, Alfredo L.C, de 64 años, en la pedanía murciana de Santiago el Mayor. El autor del crimen, que padece problemas de salud mental, golpeó a la víctima con un palo en la cabeza en el interior de la vivienda familiar. No existían denuncias previas, ni orden de protección sobre la mujer fallecida. Antonia G.P tampoco había acudido a pedir ningún asesoramiento de los Centros de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género (CAVI).