EFE
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Región (TSJ) ha respaldado la procedencia del despido del director y la subdirectora de una oficina del Banco Santander Central Hispano por no controlar operaciones de riesgo y causar un quebranto a la entidad superior a los doce millones. El TSJ desestima así el recurso presentado por ambos directivos contra la sentencia dictada en marzo pasado por un Juzgado de lo Social de Murcia que declaró la procedencia del despido y absolvió al Banco en las demandas presentadas por aquellos.
La carta de despido, dice la Sala, achacaba a estos empleados la admisión irregular de recibos en gestión de cobro de un grupo empresarial, «cuyas devoluciones han provocado impagados por 10,60 millones de euros, al tratarse de operaciones fraudulentas, lo que ha generado un eventual quebranto para el Banco por importe de 12,34 millones de euros». Los despedidos rechazaron en su recurso las imputaciones hechas por la empresa, pero la Sala de lo Social considera que las mismas han sido probadas y que justifican el cese.
Asimismo, les atribuyó el no haber solicitado autorización a la dirección territorial para operar con estos productos ni haber ejercido el control preciso para evitar el perjuicio que finalmente se produjo.
Así, dice el TSJ, «lo que está acreditado es que no atendieron las órdenes internas del Banco, que exigían la previa autorización de la superioridad para esas operaciones, que realmente eran de riesgo».