TERESA CEÑO
Con esperanza y optimismo. Así empieza otra etapa para los trece nuevos miembros del Consejo de Gobierno de la Diócesis de Cartagena que juraron ayer fidelidad en un acto celebrado en la capilla del Obispado. El nuevo Vicario General, Juan Tudela, subrayó «el momento ilusionante y esperanzador que vive la Iglesia» y dirigió su agradecimiento al obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, a quien se refirió siempre como «querido obispo». Tudela, que ejercía hasta ahora su labor pastoral en Cieza y Yecla, saludó al nuevo equipo de vicarios por la confianza que han depositado en él y confesó que asume su nuevo papel en la Iglesia como si fuera «un don»: «Es un cargo que afronto con mucha ilusión y esperanza pero, ante todo, con espíritu de servicio».
«Temor y temblor»
Tudela, con cierto «temor» y «temblor» por esta nueva responsabilidad que recae sobre él, que definió como «una etapa alucinante en mi vida». Cuando comenzaba el acto, el pastor José Manuel Lorca Planes quiso dedicar unas palabras de aliento y sabiduría a los nuevos miembros del Colegio Episcopal animándoles a «avivar la fe y la fortaleza entre todos nuestros hermanos». «No debemos descuidarnos en la predicación y practicar la caridad hasta llegar a la Santidad Divina», les animó Lorca Planes durante la ceremonia. Consejos válidos y esperanzadores que los nuevos vicarios recibieron con agrado.
Por otro lado, Lorca Planes también quiso advertirles que durante su gestión se someterán a críticas y que en este caso deberán guardar silencio sin perder la humildad. Asimismo, les insistió en que «las mayores alegrías vienen cuando sabe que uno no lo es para sí mismo, sino para los demás, a través de la Iglesia, de la que es ministro, voz y rostro».
Durante su homilía, monseñor Lorca Planes resaltó que «la Iglesia no es una organización social, es un cuerpo espiritual para la salvación de los hombres» y de esta manera quiso transmitirlo a los nuevos elegidos del Consejo de Gobierno.
El Pastor de Cartagena insitió en la humildad y la sencillez que han de adoptar en este nuevo cargo que les ha sido encomendado. «Como vicarios, debéis ser humildes y sencillos, pero los primeros en señalar el camino, los primeros en hacer lo que tienen que hacer los demás, los primeros en emprender el camino que han de seguir los otros», señaló el obispo.
Tudela, que sucedió en el cargo a Miguel Ángel Cárceles como vicario general, explicó que «los cambios de Gobierno en la Diócesis se hacen con mucha naturalidad y los hace el obispo cuando lo cree conveniente». Sobre su antecesor, Tudela reveló que Cárceles le dio un buen consejo que procurará recordar siempre: «Amar mucho a la Iglesia».
«La vida es intocable»
Por otro lado, Tudela, a preguntas de LA OPINIÓN, respondió sobre la nueva ley del aborto que ha entrado en vigor en España esta semana que la vida humana y su dignidad es «algo intocable»: «Ante cualquier ley que apoye el aborto nosotros siempre estaremos lógicamente en contra. La inviolabilidad de la vida humana, desde el momento de la concepción, es un principio para la Iglesia».