AGENCIAS
El presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, aseguró que "no hay razones para acatar" la Ley del Aborto que entró en vigor ayer, puesto que la norma "todavía no está en su punto final".
Con la reforma de la ley, las mujeres pueden interrumpir su embarazo hasta la semana 14 de gestación sin tener que dar explicaciones y hasta la 22 en caso de riesgo para su salud física o psíquica y también por enfermedad grave o malformaciones del feto. Las menores podrán abortar sin el consentimiento de sus padres.
Valcárcel, en declaraciones a los periodistas al término de la reunión en Madrid de la junta directiva nacional del Partido Popular, indicó que ésta es la opción que maneja su Gobierno ante la aplicación de esta ley, que el PP ha recurrido ante el Tribunal Constitucional, por lo que no hay llegado todavía a su conclusión al estar a la espera del pronunciamiento del alto tribunal.
La portavoz de Política Social del PP, Sandra Moneo, preguntada por estas declaraciones de Valcárcel, explicó que las comunidades autónomas que gobiernan los populares "harán el máximo esfuerzo por ofrecer a las mujeres toda la información y ayuda que necesiten ante embarazos no previstos". La dirigente del PP consideró "muy urgente" la paralización de la puesta en marcha de la Ley del Aborto, ya que las consecuencias de la aplicación de la misma son "irreversibles", especialmente por suponer la implantación del "aborto libre".
La Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo ha entrado en vigor con la resistencia de las comunidades de Murcia y Navarra, pues ambas mostraron sus rechazo a la misma. Estas autonomías no han sido las únicas voces críticas con la ley. La Conferencia Episcopal aseguró que la norma "impone en el sistema educativo obligatorio la ideología abortista y de género".
Mientras, el Gobierno central confía en que en todas las autonomías se aplicará «con toda normalidad» y "sin mayores problemas". Primero la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y poco después el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendieron la norma porque, a su entender, está destinada a prevenir embarazos no deseados y reducir el número de abortos.
La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas (FMP), Yolanda Besteiro, calificó de «lamentables» las declaraciones de Valcárcel porque, según declaró, "está instando a la rebelión contra la Ley del Aborto".