MANUEL MADRID
La vuelta de los 422 murcianos que regresaron ayer en avión del santuario de Lourdes se retrasó más de la cuenta por un imprevisto que a nadie se le hubiera pasado por la cabeza: el cierre del tráfico aéreo en el aeropuerto francés de Tarbes por la aparición de una bomba inglesa de la Segunda Guerra Mundial con más de 200 kilos de explosivos.
Los peregrinos que integraban la delegación murciana se dirigían ayer por la mañana al aeródromo más próximo a Lourdes con la intención de embarcar en dos vuelos chárter fletados por las compañías Mint Airways y Primiere cuando se encontraron en el camino con la gendarmería francesa, que les informó del hallazgo.
La carretera interesatal 21, que une Tarbes con Lourdes, fue cortada al tráfico el lunes por el descubrimiento en un lugar en obras de una bomba de 450 kilos de la Royal Air Force. Entonces se acordonó un perímetro de seguridad de 200 metros en el entorno, que incluyó al aeropuerto. Los trabajos de desactivación del explosivo se produjeron ayer por la mañana, en la que había anunciados siete vuelos, dos de ellos con destino a San Javier. Según informaron anoche miembros de la expedición, esta circunstancia retrasó la vuelta del primer avión, que no pudo embarcar hasta las 18 horas, cuatro horas después de lo anunciado. En el aparato, conocido por los peregrinos como el Blanco, viajaban 232 pasajeros de la Región, 82 de ellos enfermos, mientras que el segundo, el Azul, estaba compuesto por 190 peregrinos, 89 enfermos.
1.800 murcianos desplazados
Entre los pasajeros del primer avión, que llegó a San Javier a las siete de la tarde, estaba el obispo de la Diócesis, José Manuel Lorca Planes, y el obispo emérito, Javier Azagra. El segundo avión tocó tierra finalmente sobre las 21.30 horas, con un retraso de unas cinco horas. Unos 1.800 murcianos han participado este fin de semana en el santuario de Lourdes en la tradicional peregrinación de las hermandades de la Región, entre ellos personal voluntario, enfermeros, camilleros, equipos sanitarios, médicos y peregrinos. Por carretera se desplazaron unos doce autocares y el resto de los expedicionarios, salvo los que optaron por el avión, llegaron en tren y en su propio coche. La mayoría regresarán hoy.