M. J. G./ EFE
Las obras del AVE de Alicante a Murcia y de Murcia Almería pueden escapar a los recortes en las inversiones públicas anunciadas por el ministro de Fomento, José Blanco, junto con la variante de Camarillas y los tramos de la autovía del Altiplano que están ya muy avanzados. Entre los proyectos que pueden quedar en el aire a causa del ajuste figuran las variantes de la ciudad de Murcia, además del tercer carril de las autovías estatales.
El Ministerio tiene en en este momento en marcha o en proyecto inversiones por importe de 1.000 millones en las infraestructuras que cruzarán la Región, mientras que la inversión programada por Fomento para este año supera los 300 millones de euros.
El recorte de 6.045 millones en las inversiones que ha anunciado el Gobierno para reducir el déficit de la cuentas públicas se traducirá en un retraso de las carreteras que, según preció ayer el ministro, "sencillamente no se harán" o, en lugar de hacerse en dos años, se llevarán a cabo en tres o tres años y medio".
Aunque el ministro dijo el miércoles en los pasillos del Congreso que habría un retraso de entre seis meses y un año en las inversiones previstas por su departamento, exceptuando expresamente al AVE de Madrid a Valencia, Blanco precisó ayer que dará prioridad a la Alta Velocidad y al transporte de mercancías, actuaciones que contribuyen "a la eficiencia y a la competitividad" de la economía, así como a la cohesión territorial. Añadió que la Alta Velocidad es la "gran asignatura pendiente", por lo que se prevé que Fomento mantenga el plazo de terminación de las obras para 2014, tal como había acordado Blanco con el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel.
Fomento también tiene previsto sacar a licitación este año los proyectos de las nuevas estaciones de Murcia y Cartagena, con sus correspondientes tramos soterrados. No obstante, Blanco explicó que el Gobierno tratará de "compensar" la disminución de la inversión pública con una colaboración público-privada para que la actividad económica no se vea ralentizada. Según indicaron ayer fuentes de la Delegación del Gobierno, la intención del Ejecutivo central es utilizar un sistema de financiación en las obras públicas similar al llamado 'peaje en sombra' para poder aplazar el pago a las empresas constructoras, garantizándoles las cantidades necesarias para el mantenimiento de las carreteras.