La consejería de Agricultura ha liberado esta semana un ejemplar de tortuga boba en la playa de Calblanque, tras ser atendida en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, donde se trasladó a finales de marzo cuando fue encontrada enredada en una red de almadraba y un sedal de palangre en el litoral de Mazarrón.
Según fuentes de la Administración regional, un particular encontró esta tortuga, cuyo caparazón mide 50 centímetros, en aguas de Mazarrón el mes pasado, por lo que fue trasladada al centro de Recuperación, ya que presentaba rozaduras en el plastrón y enrojecimiento de las zonas más prominentes.
Además, en la mitad posterior del caparazón presentaba gran cantidad de algas vivas con microfauna, así como numerosos parásitos no patógenos en las aletas.
La tortuga comenzó a alimentarse por si misma cinco días después de estar en el centro y, cuando se comprobó que tenía buena flotabilidad y movimientos correctos, se decidió ponerla en libertad en la playa de Calblanque, aunque antes se le marcó con un microchip de identificación.
La tortuga boba es una especie marina dotada de una gran cabeza con pico y un cuello muy robusto, su caparazón puede alcanzar una longitud de 120 centímetros y llegar a pesar 200 kilos.
El hábitat normal de esta especie es el mar abierto, aunque también está presente en zonas costeras y el litoral español se sitúa como un punto importante de la alimentación de los ejemplares jóvenes. EFE
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