DAVID CANELLADA
Uno de los cuatro imputados que permanecen en prisión por la presunta estafa de Trampolín Hills, José Manuel Mosquera, se ha declarado en huelga de hambre "hasta sus últimas consecuencias". En un comunicado remitido al juzgado, Mosquera se define como "un preso de conciencia" y denuncia que, después de cuatro meses ingresado en prisión "sigo sin conocer exactamente mis cargos". "Entiendo que es una persecución ideológica y política por parte de quien instruye el caso", mantiene en su escrito.
Mosquera -que se autoproclama descendiente de una dinastía siria y Gran Maestre de una sociedad denominada Orden Bonaria- fue detenido a finales del pasado mes de diciembre por los agentes de la Unidad de Delitos contra el Patrimonio de la Guardia Civil. La titular del Juzgado Mixto número 2 de Mula -responsable de la investigación sobre la presunta estafa de Trampolín Hills en Campos del Río- ordenó su ingreso en prisión. Junto a él fue detenido -y se encuentra también en la cárcel- José María Alarcón, su lugarteniente en la Orden Bonaria. Alarcón figura, según la investigación de la Guardia Civil, como administrador de la sociedad VF Servicios Financieros, que actuó como mediadora entre Trampolín Hills y la entidad Swiss Finantial Corporation para avalar las cantidades entregadas a cuenta por los compradores de las viviendas de Trampolín Hills.