A.L.G.
La Gran Vía de Murcia acogió ayer la primera concentración convocada por los regantes del trasvase Tajo-Segura contra el Estatuto de Castilla-La Mancha, que mañana votará la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, presidida por Alfonso Guerra. Acudieron unas 15.000 personas, según los organizadores, y según la Policía Local, unas 10.000. La protesta puso fin a una jornada que comenzó con la reunión de los presidentes de la Comunidad Autónoma y de la Generalitat Valenciana, Ramón Luis Valcárcel y Francisco Camps, con los regantes y los agricultores de Murcia y Alicante, y a la que por la tarde siguió una asamblea de los regantes, celebrada en Cajamurcia.
Subido a la plataforma instalada en la Gran Vía, el presidente del Sindicato Central de Regantes, José Manuel Claver, exigió a PP y al PSOE que defiendan una postura clara en Congreso contra el Estatuto manchego y advirtió a los diputados murcianos de que quien no vote a favor del Trasvase, que no vuelva a Murcia: "Si no votan lo que tienen que votar, que se queden en Madrid y que no vuelvan por esta tierra". Ante regantes y ciudadanos que se unieron a su convocatoria, Claver se mostró convencido de que no hay otra opción "que conseguir que el Estatuto sea devuelto al lugar del que nunca debió salir".
Durante la reunión de la Comisión Constitucional, la junta de gobierno del Sindicato de Regantes y los integrantes de la comisión de crisis se concentrarán en el Hotel NH El Prado. Si el resultado de la votación no frena el Estatuto, los regantes organizarán dos concentraciones en Madrid, ante las sedes de los grandes partidos, y convocarán nuevas manifestaciones: una Murcia y, probablemente, otra en Alicante. Claver afirmó entre aplausos de los asistentes que Murcia "no se quedará arrinconada ni vencida, sino que se levantará contra el ultraje". Los asistentes volvieron a reclamar en la calle con pancartas y consignas el derecho de Murcia, Alicante y Almería a seguir recibiendo el agua del Tajo.