MANUEL G. TALLÓN
Los examinadores de Tráfico reclaman ser considerados autoridades públicas, al igual que los médicos y los profesores, para evitar así ser objeto de agresiones por parte de alumnos de autoescuela, insatisfechos tras haber recibidido el supenso como calificación a su prueba de conducción.
Los últimos sucesos protagonizados tras la realización de exámenes para obtener el permiso de conducir han hecho que estos examinadores, que son funcionarios del Estado, alcen la voz y pidan amparo judicial para que se endurezcan las penas impuestas a quienes les ataquen.
Se trata de que la Dirección General de Tráfico promueva un cambio legal para que se les dé el mismo rango a los examinadores que tienen los profesionales de la Sanidad y también los de la Educación.
Con esta autoridad, los examinadores creen que se frenarían las agresiones, ya que el agresor sería juzgado por la vía penal y no por la civil, con lo que el castigo impuesto sería mayor. Además, los examinadores se quejan de que, según el régimen actual, tienen derecho a un abogado del Estado sólo cuando son denunciados por alguien, pero no cuando ellos formulan la denuncia por una agresión.
El último caso de agresión a uno de estos funcionarios se produjo en Barcelona el 6 de abril. En esa ocasión, una alumna que había sido suspendida por entrar con el coche en una calle en dirección prohibida, regresó más tarde al centro de exámenes acompañada por su novio y su hermana y, entre los tres, pegaron una paliza al examinador.
"Aspiramos a que el examinador de Tráfico tenga el mismo tratamiento desde el punto de vista judicial que los profesionales de la Sanidad y la Educación y que se actúe con firmeza contra quienes cometen una agresión", comentó ayer el delegado en la Región de Murcia de la Asociación de Examinadores de Tráfico de España (Asextra), Sixto Bayona.
27 examinadores en la Región
Actualmente en la Región hay casi una treintena de examinadores de Tráfico, 22 de ellos en Murcia, que evalúan pruebas en la capital y también en Lorca, Jumilla, Caravaca de la Cruz y Yecla. El resto, cinco, desarrollan su labor en Cartagena. Se suelen hacer exámenes prácticos tres días a la semana y en cada jornada les toca conducir a una media de 16 alumnos, que llegan acompañados por sus profesores de autoescuela de distintos puntos de la Región.
El número, no obstante, se reduce cuando los examinadores se desplazan a otra localidad para realizar las pruebas de conducción.