E. P.
Cerca de 300 investigaciones por estafa a través de Internet y más de una veintena de detenidos durante el pasado año es el balance de las actuaciones realizadas por el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional de Murcia, que arrojan un aumento de más de un 40% tanto en las actuaciones realizadas como en los arrestos. Así se desprende de las actuaciones del equipo especializado de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Murcia, en el que también se registra un aumento en cuanto al número de imputados de un 66%, al pasar de los 90 en 2008 a más de 150 el pasado año.
Este aumento responde, según explicó un portavoz del Cuerpo, a que "es un campo que está en expansión" hasta el punto de que "las estafas son cada vez menos presenciales y más virtuales". Pese a estos datos, la incidencia en la Región de este tipo de estafas no es "especialmente problemática" con respecto al resto de comunidades.
Los clásicos de la estafa quedan en desuso debido a la tendencia actual, que es el mundo de Internet; una situación que al equipo de fraudes de la Policía Nacional de Murcia puede ocasionar grandes problemas en lo que se refiere a la hora de investigar los hechos cometidos.
Según las fuentes, los obstáculos a los que se enfrentan los agentes especializados de la Policía Nacional son el anonimato que conlleva el mundo virtual; así como la ubicación de los equipos de los agresores, puesto que pueden estar en lugares incluso fuera del país, lo que hace necesaria la cooperación entre los agentes y la consiguiente ralentización de los trámites.
No obstante, y a pesar de las dificultades que acarrea Internet, los agentes de este Grupo consiguieron detener durante el pasado año a 24 personas, lo que supone un aumento del 41% con respecto a 2008, cuando se efectuaron 17 arrestos. También se registró un aumento de un 50% en cuanto al número de investigaciones realizadas por estafas a través de Internet, al pasar de las 200 en 2008 a las casi 300 del pasado año.
En concreto, las principales modalidades de estas estafas, que en el conjunto nacional han supuesto millones de euros, casi 5.000 denuncias, más de 600 detenidos y 1.843 investigaciones, suelen ser el 'phising', el 'carding', y el 'pharming'. El llamado 'phising' consiste en crear una página web falsa con la que el presunto estafador logra capturar datos bancarios y contraseñas. Otro de estos métodos delictivos es el 'pharming', mediante el cual se inserta una especie de virus o troyano en el ordenador, lo que propicia que el navegador lleve a la posible víctima a una página ficticia, desde donde el presunto estafador logra obtener sus datos.
Por último, el 'carding' suelen ser estafas que se realizan a través de la obtención, previamente, de números válidos de tarjetas de crédito para realizar compras en Internet, principalmente billetes de avión, ferrocarril, tarjetas electrónicas u otros bienes de consumo.