La presencia de pólenes alergénicos en el aire podría duplicarse este año si la nueva estación se presenta seca
a elevada pluviosidad de los últimos meses de este invierno que está a punto de dejarnos ha provocado, según los expertos, un caldo de cultivo ideal para que la primavera que ahora entra se convierta en una de las más intensas de la última década para los alérgicos al polen de gramíneas, parietarias, salsolas (integradas en la familia de las chenopodiaceae) y el olivo, que son, en síntesis, las especies con más presencia en la Región. Y es que las previsiones apuntan a que las concentraciones acumuladas de este tipo de pólenes en los próximos meses podrían incluso duplicarse con respecto al pasado año. En concreto, las concentraciones de gramíneas, que aparecen en abril, mayo, junio y julio, superarán los 5.100 granos por metro cúbico de aire, frente a los 2.800 de 2009, según el coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEAIC), Javier Subiza.
Y es que las lluvias del invierno favorecerán el crecimiento de las denominadas malas hierbas y malezas en el campo y solares abandonados, que son precisamente las que generan el polen de gramíneas y parietarias. De hecho, en los recuentos de pólenes realizados en febrero ya se han registrado 'picos' en otras especies como el ciprés, según el jefe de Alergología del Hospital Reina Sofía, Juan Carlos Miralles, y la aparición ya de la parietaria, lo que anuncia un inminente repunte de la presencia de los pólenes más primaverales.
Precisamente, la primera en llegar, tras el ciprés, que surge en enero y suele pasar más desapercibido, es la parietaria, que crece entre los meses de febrero y marzo, tal como explica el jefe del servicio de Alergología del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, Juan Antonio Pagán. A continuación, en abril y mayo, es el turno del olivo y las gramíneas, cuya polinización puede extenderse hasta junio. De mayo a junio las protagonistas son la chenopodiaceae, sobre todo la salsola. En verano, vuelven las gramíneas y parietarias, para dar paso en septiembre y octubre a un nuevo 'pico' de las chenopodiaceae (como el cenizo o el 'salao' o 'correcaminos'). Con el otoño llegan las artemisias (como el diente de león) y el año acaba con un repunte de las gramíneas.
Este es el calendario del polen en la Región que los alérgicos han de tener muy presente para controlar los efectos de los alergenos sobre su salud. Además, es importante que conozcan cada mes qué niveles de pólenes se registran en la atmósfera, para lo que en la actualidad existen dos captadores, instalados, uno en el Hospital Reina Sofía de Murcia (resultados en www.alergomurcia.com), y otro, en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPTC), controlado por el Grupo de Investigación de Aerobiología y Toxicología, que está impulsando la instalación de nuevos receptores en distintos puntos de la Región, según el doctor Pagán.
En la actualidad, más de un 20% de la población de la Región tiene problemas de rinitis alérgica y entre un 8% y un 10% de asma bronquial, según el especialista Juan Carlos Miralles. Si se cumplen las previsiones, para ellos esta será una primavera dura, aunque sólo si no llueve, ya que la misma lluvia que favorece la floración de las plantas que provocan los pólenes alérgenos ayuda a limpiar la atmósfera y evitar que el polen se quede en el aire, con lo que los alérgicos notarían mucho menos sus efectos. Así lo explica Belén Elvira, de la UPTC, que, asegura que es muy difícil prever si lloverá o no y, en consecuencia, cómo se presentará esta primavera.
Los alérgicos, desde luego, cruzarán los dedos para que llueva.