M. J. G.
Lejos de percibir signos de recuperación, el presidente de la FREMM, Juan Antonio Muñoz, apuntaba ayer que el final de la crisis puede hacerse esperar hasta 2012 o 2013. "Largo me lo fiáis", le respondió el vicepresidente de la patronal nacional del Metal (Confemetal), Javier Ferrer, que asistió ayer en Murcia a la asamblea ordinaria de la organización empresarial.
Los empresarios del Metal temen una caída del consumo a partir del mes de julio, cuando entre en vigor la subida del IVA que encarecerá productos y servicios. Muñoz destacó que las ayudas que están ofreciendo la Comunidad Autónoma y el ministerio de Industria a los compradores de automóviles no pueden considerarse subvenciones, dado que "las ventas revierten en una mayor recaudación", que permite a las administraciones recuperar parte de este dinero, pero advirtió de que habrá una caída del consumo cuando se agoten.
Admitió que "ha habido una caída de empresas" del Metal como consecuencia de la crisis y apuntó que en estos momentos está resistiendo mejor el comercio, gracias a la recuperación del automóvil, aunque también "el sector metalmecánico va capeando el temporal". Su objetivo es abrir nuevos mercados a la maquinaria murciana y relanzar las exportaciones con la creación de un departamento exterior que "no pretende competir con la Cámara de Comercio ni con el Instituto de Fomento". Recordó que antes del inicio del curso 2010-1011 estará terminado el nuevo centro de formación que se está construyendo junto a la nueva sede.