La economía murciana empieza a mostrar signos alentadores, que se reflejan en la caída de la morosidad, a pesar de los nubarrones que siguen ensombreciendo el horizonte regional. La capacidad de las empresas y de las familias de la Región para hacer frente a sus compromisos de pago ha mejorado el pasado año e incluso ha vuelto a situarse en los niveles anteriores a la crisis económica, según recoge el último Boletín de Coyuntura Económica de la Región que ha elaborado la Croem.
La patronal señala en su balance del año 2009 que "continúa mejorando la capacidad de los agentes económicos, de manera que se han reducido a la baja los efectos de comercio impagados".
De acuerdo con los datos recogidos en el Boletín de Coyuntura, la morosidad se ha reducido el pasado año un 31,6%, lo que supone un descenso de casi la tercera parte. El año se cerró con un porcentaje de letras impagadas sobre el total de efectos vencidos del 5,5%, aunque en los últimos meses del ejercicio llegaron a registrarse tasas inferiores.
Este porcentaje se sitúa casi tres puntos por debajo del 8,1% de impagados que llegó a registrarse en noviembre de 2008, cuando se produjo el repunte más alto de la morosidad de las empresas y de las familias murcianas.
La tasa volvió a subir al 8% en enero de 2009, después de un leve descenso a finales de 2008, y a partir de entonces ha mantenido una tónica descendente, con leves vaivenes. Los efectos impagado en octubre cayeron al 4%, la tasa más baja desde principios de 2008, lo que hace pensar a la patronal que la morosidad "vuelve a situarse en niveles similares a los que tenía antes de la crisis". En los meses de noviembre y diciembre se ha mantenido en el 4,5%. A falta de comprobar la evolución que ha experimentado en los primeros meses de 2010, cabe esperar que las restricciones al crédito de las entidades financieras y la cuidada selección de los préstamos concedidos en el último año ayude a mantener estos bajos niveles de morosidad.