E. P.
El 55% de los cuidadores informales sufre aislamiento social y entre un 38% y un 70% afirma no tener tiempo para otras actividades, lo que a su vez conlleva un riesgo elevado de sufrir una patología psiquiátrica. Estos datos se recogen en la guía 'Atención a las personas Mayores' de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Este colectivo señala que el médico de familia, que dedica gran parte de su tiempo al paciente mayor, es el profesional en mejores condiciones para retrasar y reducir el riesgo de dependencia. Así, la mayoría de las veces (68%-80%), el afectado es atendido fundamentalmente por una sola persona, su cuidador principal.
Para el médico de familia, el cuidador es clave por su doble vertiente de informador de los cambios que experimenta el paciente y por ser también el que asume, por lo general sin ayuda, los cuidados básicos del enfermo y el que planifica sus actividades. Todo ello genera una gran sobrecarga física y psicológica que llega a alterar la calidad de vida y la salud del cuidador.
La incidencia de problemas psíquicos entre las cuidadoras es un 40% superior a la media. Entre un 50% y un 60% de las cuidadoras muestra algún trastorno psíquico, sobre todo ansiedad. "Sin embargo", según explica el doctor Aguilera, "muchas de ellas ni siquiera quieren tomar un simple analgésico. Para ellas tener que medicarse es sentir que han fracasado, que se rinden. Creen que no pueden estar malos porque si no quién cuidará al enfermo. Si toman algún medicamento temen perder la concentración, quedarse dormidos y, en definitiva, no poder cumplir con su responsabilidad".
Es preciso que el cuidador conozca la enfermedad y sepa lo que tiene que hacer en cada caso. Para Aguilera, estas personas deberían recibir formación y apoyo para reducir el grado de presión y de desgaste físico al que están sometidos. "Sabemos de primera mano su situación y podemos prever la evolución que tendrá la enfermedad y planificar cuidados para ambos como rehabilitación y actividades para aliviar el agobio y la presión", concluyó el doctor Aguilera.