Cataluña empezó ayer poco a poco a recuperar la normalidad tras el temporal de nieve que azotó con fuerza el lunes esta comunidad, aunque anoche todavía seguían sin luz más de 200.000 abonados de las comarcas de Gerona, continuaban cerradas muchas carreteras con coches y camiones atrapados.
La gran nevada que sorprendió ayer, en pleno mes de marzo, a gran parte del territorio catalán remitió de madrugada y el sol hizo posible que mejoraran las comunicaciones por carretera con la reapertura de la AP-7 hacia Francia y numerosas carreteras secundarias.
Pese a la mejora de la circulación por carretera, los efectos del temporal todavía se notan, en especial, en las comarcas de Girona, donde al cierre de esta edición continuaban sin luz más de 200.000 abonados por una avería en la línea de alta tensión que va de Vic (Barcelona) a Juià (Gerona). El conseller de Interior, Joan Saura, informó de que unos 100.000 abonados, en especial de las comarcas gerundenses, se encontraban sin teléfono (50.000 de ellos sin cobertura de móviles y el resto de fijos). Los problemas para transitar por las calles de Gerona debido a la nieve y el hielo obligaron, además, a suspender los juicios previstos para ayer.
Respecto a la red ferroviaria, anoche continuaba suspendido el servicio de Media Distancia de la línea Barcelona-Girona-Portbou por falta de suministro eléctrico en la parte norte de la línea y el fuerte oleaje en la zona del Maresme obligó a interrumpir la circulación en este tramo.
En la ciudad de Barcelona, que el lunes se vio colapsada, los problemas se centraban ayer en especial en los barrios situados por encima de la Ronda de Dalt y el Carmelo y Horta, donde había calles llenas de nieve, que en algunos tramos se convirtió en hielo, lo que dificultaba la circulación de vehículos y la movilidad de las personas.
El temporal de nieve obligó ayer a decenas de miles de personas que estaban lejos de sus casas a tener que buscar un lugar en el que pasar la noche, tanto en casa de conocidos o compañeros de trabajo, hoteles, hospitales o en lugares habilitados por los ayuntamientos.
El conseller de Interior, Joan Saura, pidió ayer perdón a las personas que quedaron atrapadas por el histórico temporal de nieve, aunque señaló que la respuesta de las administraciones fue "eficiente" y "positiva" y ha pedido a los ciudadanos que, en el futuro, hagan más caso a las alertas. La oposición criticó ayer duramente la gestión de Saura y reclamaron directamente su dimisión.