Uno de cada tres adolescentes españoles tiene conductas sexuales de riesgo, una práctica peligrosa que cada año no para de crecer, según un estudio realizado por el profesor Juan del Rey Calero, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad Autónoma de Madrid. Este informe señala que también es mayor la tasa de enfermedades de transmisión sexual (ETS) en este grupo de edad.
A pesar de tener a su disposición gran cantidad de información y de las numerosas campañas informativas relacionadas con el sexo seguro que se ponen en marcha cada año, "aún no se ha conseguido reducir el número de embarazos adolescentes y aumentar el uso de anticonceptivos" en España.
La mayoría de las madres solteras jóvenes tienen entre 15 y 19 años, no han finalizado sus estudios, tienen problemas con el alcohol o las drogas, carecen de independencia económica y, en muchos casos, no cuentan con el apoyo de su familia, indica el estudio. El poco o escaso control que los adolescentes tienen sobre sus relaciones sexuales y la falta de información sobre cómo se trasmiten las enfermedades de transmisión sexual les convierte en un grupo de riesgo. De hecho, la mayoría de ETS se detecta entre los 15 y los 24 años.
Este problema, cada vez más común, también viene de la mano, según los expertos universitarios, de la escasa comunicación entre padres e hijos. En la mayoría de las familias apenas se habla de sexo, por lo que recomiendan reorientar la educación sexual y dar información biológica de la reproducción, fomentar la toma de decisiones responsables y la autoestima de los adolescentes.