DAVID CANELLADA
El colectivo judicial, tradicionalmente vinculado a una imagen conservadora e inmovilista, dio el año pasado un paso cualitativo con la creación del Movimiento 8 de octubre y con la realización de la primera huelga de su historia. Ahora, esa inercia ha llevado a dos centenares de jueces a crear un nuevo movimiento que pide escapar de la atracción ejercida desde el poder político. En la Región, según confirmaron fuentes judiciales, son ya varios los jueces y magistrados que se han unido a la autodenominada Plataforma por la Despolitización y la Independencia Judicial.
El carácter espontáneo de la iniciativa -cuyo manifiesto lleva cerca de tres semanas circulando por la intranet del colectivo judicial- hace difícil controlar las adhesiones, pero, hasta ahora, más de una cuarta parte de los cerca de 4.000 jueces que hay en España se han sumado ya a este nuevo golpe de mazo que supone el segundo desafío de los jueces en apenas un año y que empieza a ser conocido como la guerra de la togas contra las corbatas. "Queremos informar de las graves consecuencias que ha comportado y comportará el proceso de contaminación política y ocupación progresiva del espacio judicial que desde 1985 inició el poder político dominante y que aún no se ha detenido ni alcanzado sus últimos objetivos -señala el manifiesto- Lo que está en juego es la Democracia misma y el sistema de división de poderes diseñado en nuestra constitución".
Pero el manifiesto, como ya ocurriera en el caso de la huelga, corre el riesgo de abrir una brecha entre las diferentes asociaciones. A pesar de que la mayoría lo define como un movimiento "personal, al margen de las asociaciones", éstas han acabado por tomar partido.
El portavoz de la progresista Jueces para la Democracia (JpD) en Murcia, Andrés Montalbán, considera que el manifiesto "confunde la politización de los jueces con la del Consejo General del Poder Judicial, que es el órgano de gobierno de los jueces". En concreto, el manifiesto firmado ya por cerca de un millar de jueces denuncia "el desmesurado grado de politización y pérdida de independencia en que se encuentra sumido el poder judicial".
"El CGPJ tiene que ser un órgano político -señala Montalbán-. Es su función. Lo que no puede es estar politizado, es decir, manejado por los partidos políticos". Enfrente, la asociación que más se ha significado a favor del manifiesto ha sido la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura.
La portavoz en Murcia de la asociación Francisco de Vitoria, Pilar Alonso, destaca por su parte su carácter "individual". "No es un movimiento de asociaciones. Algunas tesis pueden estar compartidas y otras ser más discutibles, pero los apoyos son a título individual". En el mismo sentido se expresó el representante del Foro Judicial Independiente, Andrés Pacheco. "Es algo que ha surgido en la red y que se está extendiendo muy rápido entre el colectivo, más allá de las asociaciones y las ideologías".