Los expertos consideran que la mayor talla, la forma de la mandíbula, el tamaño y forma de manos y pies y la estrechez de la pelvis no pueden ser reparados una vez alcanzado el tamaño final tras la pubertad. Sin embargo, el tratamiento con hormonas en hombres que se sienten mujeres va desarrollando cambios visibles como:
Aumento de las mamas.
La grasa se redistribuye más hacia las nalgas, muslos y caderas.
El pene va perdiendo erección y al quedar fláccido puede parecer más pequeño. Las erecciones espontáneas desaparecen en unos tres meses, pero las debidas al juego erótico no lo hacen.
El vello corporal se va cayendo paulatinamente.
Se reduce la masa muscular y la fuerza.
Inducción de caracteres sexuales femeninos a través de los estrógenos.