EUROPA PRESS / REDACCIÓN
Los caudales que precisaría Castilla-La Mancha para atender sus necesidades sobrepasan los 3.500 hectómetros cúbicos, según declaró ayer el consejero de Presidencia de esta comunidad, José Valverde, quien calificó como "una bofetada en pleno rostro" la propuesta de los populares de reducir a 600 hectómetros cúbicos la reserva estratégica de 6.000 que trató de introducir el Gobierno de José María Barreda. Valverde anunció igualmente que esta semana o la próxima está prevista una reunión entre los portavoces de los grupos parlamentarios del PP y del PSOE, Soraya Sáenz de Santamaría y José Antonio Alonso, para tratar de desbloquear el Estatuto.
Advirtió de que el Partido Socialista está dispuesto a "ir hacia delante, si es con el PP mejor, porque así lo hemos querido desde el principio y por eso hemos estado esperando tanto tiempo, pero a estas alturas si es sin el PP, tendrá que ser sin él". El consejero manchego lamentó que las enmiendas presentadas por el PP no hablen del fin del Trasvase ni defiendan el agua para la región. Además, las calificó como "una bofetada en pleno rostro" por reclamar una reserva hídrica de 600 hectómetros cuando las necesidades de la región sobrepasan los 3.500 hectómetros. Esta podría ser, por tanto, la cifra de referencia para fijar en el Estatuto las necesidades de Castilla-La Mancha, tal como avanzó ayer Valcárcel a los regantes.
Valverde confió en que la reforma estatutaria pueda continuar "de forma inmediata" y en que "la presión de la ciudadanía de Castilla-La Mancha hacia el PP y la presión de los propios militantes hacia la secretaria del PP nacional y presidenta del partido en esta comunidad autónoma, María Dolores de Cospedal, haga que todo se solucione. Sobre el debate del Estatuto, Valverde considera que "una vez que se tome la decisión en la comisión, será ágil y rápido, y espero que todos estemos a la altura de las circunstancias y que al final por determinadas disputas que se puedan tener, no pierda de nuevo Castilla-La Mancha".