EFE
Cuatro comunidades autónomas se repiten con frecuencia en las listas de los objetivos preferentes del PP para las elecciones autonómicas de 2011, ya que cree seriamente en la posibilidad de arrebatárselas al PSOE y a sus aliados: Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha y Cantabria. Sin embargo, los estrategas del PP en el diseño de la campaña para los comicios autonómicos respiran tranquilos cuando hablan de Murcia, Comunidad Valenciana, Madrid, La Rioja y Castilla y León, donde dan la victoria por segura.
Respecto a Murcia, la relajación es la nota predominante una vez confirmado que Ramón Luis Valcárcel volverá a presentarse, y lo mismo se puede aducir de Castilla y León y La Rioja, donde Juan Vicente Herrera y Pedro Sanz parecen invencibles. Superado de momento el bache con el presidente valenciano, Francisco Camps, por su presunta relación con el "caso Gürtel", la dirección apuesta por él.
En el lado de las dificultades, según han explicado fuentes del PP, la dirección del partido tiene subrayado Asturias debido a la complejidad de encontrar al sucesor o sucesora del actual presidente, Ovidio Sánchez. Otra de las comunidades autónomas entre interrogantes es Extremadura, y no por problemas internos, sino por las remotas opciones de que su líder, José Antonio Monago, releve al socialista Guillermo Fernández Vara.
La situación del 'nuevo' PP de Navarra se enfrenta a estas mismas dificultades, aunque con la salvedad de que aquí la ambición no llega a la Presidencia, sino a un estimable primer resultado. Y en Canarias el techo se sitúa en la reedición de un Gobierno de coalición con CC.