A. T.
"Dormir con el teléfono móvil encendido sobre la mesita de noche o llevarlo en el bolsillo no conlleva ningún peligro para quienes tienen esas costumbres", asegura Miguel Ángel García, quien aclara que lo único beneficioso de apagar el móvil antes de acostarse es que se prolonga la vida de la batería y que llevar el celular en el bolsillo, próximo a los testículos, ni mucho menos puede provocar esterilidad o impotencia, como creen muchas personas.
La emisión de las ondas de los móviles es casi imperceptible e inocua para el cuerpo humano hasta el punto de que para que que el ojo comenzara a notar un sobrecalentamiento que pudiera provocarle algún mínimo daño debería tener delante doscientos aparatos. O habría que tener la mirada fija en el microondas durante muchísimas horas para que fuera perjudicial. "Y esas cosas no las hace nadie", subraya el autor de la tesis.
"Lo que no se puede hacer es meter la cabeza dentro de un microondas. De hecho, en un bar quitaron la puerta de este electrodoméstico para ganar en rapidez y todos los camareros acabaron con quemaduras, porque las ondas se proyectaban hacia el exterior", aclaró el investigador.