M. J. G.
Francisco Camino hizo ayer un llamamiento a la Administración, a las empresas y a los profesionales para definir qué tipo de vivienda necesitan los murcianos, "ahora que tenemos dos escuelas de Arquitectura y es posible avanzar en I+D+i". Para salir de la crisis, su recomendación es "hacer una terapia de grupo entre todos para ver qué hemos hecho mal", aunque advierte de que habrá que hacer casas que se adapten a las necesidades reales de los compradores.
Ante el parón de la construcción, defendió la opción de rehabilitar, dado que, con un parque de 400.000 casas, podrían restaurarse en torno a las 20.000 al año. Destacó además que "la rehabilitación es la mejor de fórmula para articular una ciudad".
Apuntó igualmente que las nuevas viviendas tendrán que estar pensadas no sólo para familias, sino también para jóvenes que se quieren emancipar, parejas sin hijos, parejas con hijos y separados. Para no repetir los errores que han llevado a la crisis propuso "planificar el futuro y no volver a construir más de lo necesario". A su juicio "las empresas deben adaptarse de la mejor manera posible", aunque señaló que "tendríamos que hacer terapia de grupo entre todos para ver qué hemos hecho mal".
Por otra parte, Camino consideró "exagerada" la construcción de 1.200 viviendas entre La Alberca y Santo Ángel que recoge un proyecto en trámite en el Ayuntamiento, "teniendo en cuenta el valor simbólico" del santuario de La Fuensanta. El decano señaló que la ubicación del proyecto "a las faldas del monte" no es el más acertado y se preguntó si hay otro emplazamiento posible. Abogó por "una mayor participación ciudadana" en la planificación urbanística, ya que "no puede ser que los ciudadanos se enteren por los periódicos de que se ha aprobado definitivamente un plan sin haber opinado nada sobre ello".