Baltasar Peñate indicó que se trata de una tecnología muy nueva, pues se investiga con plantas pilotos de pequeña capacidad desde hace siete u ocho años y se trata de destilar agua a bajas temperaturas. El ITC trabaja junto a los socios del proyecto para ver la viabilidad de las tres alternativas que existen a gran escala a nivel internacional, de forma que se obtengan más de 30.000 metros cúbicos de agua al día, algo que supondría generar agua a escalas industriales con el uso exclusivo de la energía del sol.